
Desde pequeña Francisca Avaria Muñoz fue atraída por diferentes expresiones de arte. El dibujo, la pintura, el baile y las letras, especialmente la poesía, la cautivaban, aunque dice no haber tenido en ese momento “clara conciencia” de sus posibilidades. Todos sus sueños artísticos se vieron truncados cuando cumplió ocho años. Con la muerte de su padre debió comenzar a ayudar a su madre y padrastro, sobretodo en el cuidado de sus cinco hermanos. La jubilación le permitió reestablecer su relación con las artes y el primer paso lo dio en el canto, el que ejercitó por medio de la musicalización de las letras de las oraciones de la iglesia a la que pertenece. Después de muchos años de postergación Francisca, no sólo ha logrado dedicarse a musicalizar sus propios poemas, sino que también a presentárselos al mundo, a través de la Web.
Su interés por la educación y la cultura lo ha llevado a especializarse en el tema y a trabajar en un campo que denominó Etnoeducación Crítica, en el que logra vincular la pedagogía, la interculturalidad y el indigenismo. Cristian Muñoz Vera es Doctorado© en Educación y Cultura Latinoamericana, vive en Punta Arenas y se dedica a la docencia y a la investigación. Su interés por la interculturalidad lo lleva a ser bastante crítico, reflexivo y propositivo sobre el valor cultural de las etnias, tanto así que no puede dejar de manifestar rechazo a expresiones como “visibilizar a los indígenas” o “conservación de las culturas”. Actualmente escribe en varias publicaciones online, pero reconoce que no es partidario de la información sin contenido, así que participa sólo de espacios en los que sus miembros deseen generar una transformación para el bien común.
Jorge Águila Calderón dice ser un hombre afortunado: está con Marcela, su pareja, la que no sólo complementa su vida, sino que también su trabajo creativo; es padre de tres “duendes” que le ayudan a hacer de esta vida algo mágico; y, además, vive en la Región de Aysén, la que le ofrece el escenario perfecto para desarrollarse de manera simple y sencilla. Este escultor y guía de turismo tiene una conexión muy particular con el bosque, el que considera su refugio, el templo donde comulga con su ser. Es aquí donde descubrió su necesidad de rescatar la madera que ha sido devastada por los incendios. “…La madera es testigo del tiempo. Estos árboles estuvieron vivos y presentes desde antes que colonizaran la tierra de Aysén; luego, producto de los incendios mueren, quedando sus cuerpos como mudos testigo de esta tragedia y del paso del tiempo…”, sostiene. Hoy, Jorge y Marcela, a través de su trabajo, asumen un doble compromiso: recuperar la historia del bosque quemado y homenajear a los primeros hombres esforzados que llegaron a la patagonia chilena.
Padre de dos hijas, 45 años, viudo y escritor desde los 14 años. René Milla Auger es un hombre de esfuerzo y perseverancia. Trabajó de garzón y barman para poder financiar sus estudios de Estilista Profesional, oficio que le permitió desempeñarse en destacadas peluquerías de Punta del Este, Uruguay, y representar a la Región de Aysén en el Gran Prix de peluquería, un evento sudamericano. Es un hombre de grandes desafíos, los que se ha trazado también en el ámbito de las letras, tanto así que se inclinó por la literatura infantil por considerarla más difícil de desarrollar, ya que “hay que pasar por el filtro de los adultos y después por el de los niños”. Cuentacuentos de Aysén es un material pedagógico reconocido y valorado en su región, pero hoy está a pasos de serlo también en otras latitudes, todo gracias a su publicación en la web, donde las historias basadas en el sur de Chile y plasmadas en el mundo de Pepina y Tijeretín están disponibles para todo el que quiera fomentar la lectura de manera entretenida y responsable.
Elizabeth Coli reconoce públicamente que tiene tres padres: Nelson Coli, de quien heredó el amor por los libros y la preocupación por los detalles; Margoth Guerra, de quien sacó el temple y la garra; y la lluvia, de la que extrajo su espontaneidad. Las raíces de esta artista puertomontina están marcadas por una historia de esfuerzo y dedicación, la que con su guitarra y grandes tacos ha trabajado por años por hacer del arte su profesión. Ely sueña con seguir aportando como ser humana, artista y mujer creadora al mundo de las artes, pero su mayor anhelo en este momento es materializar el disco “Desolada”, el que contiene la musicalización de trece poemas del libro “Desolación” de Gabriela Mistral.
Enseñar le apasiona. El arte y la cultura le fascinan. Ser testigo de los procesos de aprendizaje le gratifica. Las exposiciones, la danza nacional y viajar son sus aficiones. Ella es Claudia Lara Vásquez, una Educadora de Párvulos de la comuna de Santa Bárbara, cuya motivación por el trabajo comunitario la ha llevado a prestar apoyo pedagógico a varias instituciones y organizaciones de su comuna, entre ellas a la Biblioteca Pública.
Esta profesional de la Universidad de Concepción considera a los medios virtuales como una oportunidad para presentar al mundo las distintas zonas de nuestro país. Siguiendo esta premisa es que se ha convertido en una de las más destacadas articulistas de la Comunidad de Contenidos Locales, plataforma que utiliza no sólo para plasmar sus opiniones, sino que también para dar a conocer parte del trabajo que realiza en el área de turismo de su comuna, desde donde busca contribuir a preservar el patrimonio local.
Mónica Cortés es mujer, esposa y madre de tres hijos. Diseñadora Gráfica de profesión y una incansable luchadora por salvar lo que aún queda como patrimonio material prehispánico. Su fortaleza es el profundo amor que siente por su familia y por su provincia de San Felipe de Aconcagua. Como madre, esposa y profesional ha sentido el fuerte deseo de transmitir a todos sus cercanos el aprecio, valoración y resguardo de una herencia que pocos conocen y cuidan, cosa que ha logrado a través del trabajo realizado en el Taller de Esmaltados Piffaut, una empresa que ha traspasado las barreras de la Región de Valparaíso, no sólo por su innovadora apuesta, sino que también por su entrega comunitaria.
Hijo de madre chilena y padre colombiano, Arturo Medina Varas, ha dividido su vida y corazón entre estos dos países. El año 1972, desde las costas de Valparaíso y embarcado en un crucero italiano, inició junto a su madre, abuela y tía el desafío de reunirse con su padre en Bogotá, misión que concretó después de pasar –incluso- por la selva africana. Allá se educó y formó su propia familia, de la cual nació su único hijo, el que no sólo recibió el legado de la sangre chilena, sino que también el nombre de su capital nacional, Santiago. De Chile extraña los paisajes, la tranquilidad y la buena mesa de pescado y mariscos, pero también la vida llevadera y el ritmo. Hoy, a kilómetros de distancia, está más cerca de sus raíces, a través de la Comunidad de Contenidos Locales, la que dice espera nunca deje de ser “una ventana abierta a la localidad”.
Su espíritu aventurero y la pasión por descubrir lugares y sus habitantes es lo que llevó a Aldo Buscaglia, oriundo de Santiago, a desarrollar proyectos de turismo en los inicios de su vida profesional como Geógrafo. En esta etapa tuvo su primer acercamiento a la diversidad natural y cultural de Chile, lo que despertó su interés por temas sociales y de patrimonio cultural, inquietud que se convirtió en su trabajo por 2 años como profesional del Programa Servicio País en la región de O´Higgins, donde desarrolló –principalmente- redes entre personas y organizaciones locales para mejorar su gestión. Hoy, como Encargado de Operaciones de BiblioRedes es un activo participante de la Comunidad de Contenidos Locales, espacio en el que comenta y resalta oficios, festividades, tradiciones y lugares de la región de O´Higgins.
La cultura y el folclore son la pasión de Carlos Fernandois, un marquero de oficio que materializa su amor por las artes en distintos Blogs y artículos, los que actualiza de manera sistemática, porque dice que “esto hace que las personas te lean más y también demuestra una seriedad en estos sistemas (web), ya que a uno no lo "ven" o no lo conocen en persona y tenemos que mostrarnos como personas confiables y transparentes, en el fondo ¡tal como uno es!”.
El oficio de Carlos le permite moverse por distintas partes de Santiago, ciudad que dice es su paisaje natural, aunque sea “puro cemento”. Estos movimientos los agradece, ya que en los trayectos puede escuchar radio y estar al día en temas culturales, información con la que va nutriendo sus Blogs.