Las tijeras que cultivan las raíces de la literatura infantil en Aysén

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René Milla Auger, cuentacuentos destacado de la Comunidad

Padre de dos hijas, 45 años, viudo y escritor desde los 14 años. René Milla Auger es un hombre de esfuerzo y perseverancia. Trabajó de garzón y barman para poder financiar sus estudios de Estilista Profesional, oficio que le permitió desempeñarse en destacadas peluquerías de Punta del Este, Uruguay, y representar a la Región de Aysén en el Gran Prix de peluquería, un evento sudamericano. Es un hombre de grandes desafíos, los que se ha trazado también en el ámbito de las letras, tanto así que se inclinó por la literatura infantil por considerarla más difícil de desarrollar, ya que “hay que pasar por el filtro de los adultos y después por el de los niños”.  Cuentacuentos de Aysén es un material pedagógico reconocido y valorado en su región, pero hoy está a pasos de serlo también en otras latitudes, todo gracias a su publicación en la web, donde las historias basadas en el sur de Chile y plasmadas en el mundo de Pepina y Tijeretín están disponibles para todo el que quiera fomentar la lectura de manera entretenida y responsable.       

                       

- René Milla no sólo es conocido en la Región de Aysén por sus cuentos, sino que también por haberle enviado a Juan Pablo II el Padre Nuestro en mapudungún. ¿Cómo surge esta idea?
- El Ministerio de Educación de ese entonces promovía un programa piloto Intercultural Bilingüe a nivel nacional. La escuela pública a la que asistía mi hija Belén me invitó a participar por ser un escritor y tener conocimientos de la lengua Mapuche, ya que pertenezco a un reducto indígena. 
El envío lo hice de forma personal. Creo que “El Padre Nuestro” es y será una oración universal de las distintas creencias; las razas indígenas deberían utilizarlo en su lengua nativa y de esta manera unir a los pueblos indígenas en un acercamiento hacia la cristiandad.
La recepción de la carta le dio un vuelco a este plan piloto. El sobre venía dirigido al colegio y a mí, con los sellos de agua del papel y fechada desde El Vaticano, específicamente del Departamento de la Secretaria de Estado, que envía su Santidad. En su interior, entre otras cosas, decía: “por los valores cristianos de la sociedad chilena”.

- Los cuentos infantiles que escribes están inspirados en la Región de Aysén. ¿Cómo logras plasmar en textos la mezcla de la narrativa oral, con la fantasía y la realidad?.
- Es algo que traigo dentro de mí ser para desarrollarlo y seguir entregándolo como lo he hecho hasta este instante. Es un don con el cual el creador te envía a esta tierra, pero desafortunadamente a veces se pierde en mí por la sencilla razón de que de la escritura no se vive en este país, a no ser que seas un periodista o un literato que ya lleva sus premios ganados y reiterativos.

- Tu apuesta literaria es ambiciosa, ya que no sólo buscas incentivar el amor y la lectura a los niños y niñas, sino que también disminuir su riesgo social. ¿Cómo se pueden lograr eso cuando hay tantos factores involucrados?
- Ambicionar no creo que sea el concepto más exacto. El querer ayudar a disminuir los riegos sociales que rodean a nuestra “pequeña gente” (niños o niñas) es una tarea, no de ambición; más bien de entrega cultural, del patrimonio que nosotros tenemos y se va entrelazando con la cultura actual y se transforma, perdiéndose o transformándose, en algo que no es lo esencial de nuestras raíces.
De preocuparnos y procurarnos dar tiempo de calidad a esos universos que se encuentran bombardeados por los conflictos que tenemos los adultos y que, en muchas ocasiones, no nos damos cuenta que los podemos afectar con nuestras decisiones, las que están supeditadas a una realidad totalmente distinta a la que viven ellos. Ahora, ¿dónde se encuentra el incentivo?, en la honestidad, en la inocencia del niño; es ahí donde creo se funda el incentivo por el amor, la lectura y los valores a los más pequeños.

- Los “Cuentos de Pepina” los adaptaste al mapudungún. ¿Cuál ha sido el impacto de la iniciativa desde el punto de vista del trabajo intercultural?
- Creo que el impacto ha sido el conocer el lenguaje a través de la lectura de cuentos; utilizar algunas palabras en mapudungún en su vocabulario diario; promover el respeto y la valoración hacia las diferentes culturas que se encuentran interactuando en nuestra sociedad en este caso la lengua mapudungún; favorecer el fortalecimiento y autoestima de los niños y niñas; leer comprensivamente  diferentes textos literarios y producir textos literarios respetando los aspectos formales del lenguaje escrito bilingüe.

- Conoces de establecimientos educacionales que hayan ocupado el material para trabajarlo en las aulas?
- Sí, como ejecutor principal de un cuentacuentos recorrí algunos colegios de la región, donde tuve una recepción inmejorable. Los Directores de los establecimientos educacionales de Aysén me permitieron trabajar con los menores en las aulas, siempre con un profesor, y de esta manera contarle los cuentos que llevaba y otros que se fueron desarrollando en el camino. Agradezco a todos los colegios, radios locales, centros culturales, bibliotecas y comunidad en general por la acogida y atención que prestaron a la lectura de mis cuentos infantiles. Hoy, aprovecho de enviar un abrazo fraterno a los colegios rurales de Uruguay en los cuales se leen los Cuentos Infantiles de la Región de Aysén con la adaptación a la lengua mapudungún y a la Universidad-Comunidad e-magister, Valencia, España por haber subido a su anuario uno de los cuentos de la beca creación literaria Coyhaique un lugar para soñar.    

- El cuento “Internet” invita a los menores a reflexionar acerca de la incorporación de la tecnología en la vida cotidiana. Más allá del llamado explícito que hace este cuento ¿cuál es tu llamado frente a la incorporación de las tecnologías en el ámbito de la educación formal?
- Primero hago un llamado a los padres a que enseñen a sus hijos a utilizar Internet como una herramienta de aprendizaje y no como un juguete con distintos tipos de juegos, medio que utilizan para que los niños los dejen de molestar por un rato después que llegan cansados del trabajo.
Segundo, invito a los niños y niñas a que vean a su alrededor, que se den cuenta que tienen la oportunidad de ser mejores y aprender con esta herramienta. Otros niños no tienen la oportunidad por medios económicos o geográficos. Hay que hacer conciencia y enseñar a que en el mundo de los cibernautas no todos los links que se abren son positivos para su crecimiento intelectual y hay que tener sumo cuidado con los inescrupulosos que les invitan a hacer cosas que moral y educacionalmente no estarían con su calidad de vida.  

- Y para ti, ¿qué relevancia tiene hoy Internet y los medios electrónicos en tu trabajo como escritor?
- Es el desplazarme con mayor facilidad. Cuando trabajaba en mi máquina de escribir, si me equivocaba tenía que usar corrector  o sacar la hoja si la idea que piensa, aunque siempre como versa el dicho “el papel aguanta todo”.

                  


 

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