Publica un Articulo

Temas

2012 (2)
Adultos (51)
Alma (49)
Amor (45)
ANTUCO (2)
Araucanía (66)
Arte (168)
artesanas (15)
Aymara (12)
Bío Bío (10)
Biografía (46)
Blogosfera (40)
BOMBEROS (1)
Budismo (1)
calama (2)
chile (98)
Chillan (23)
Chiloé (4)
cinosargo (1)
colegio (6)
Cómics (1)
Comunidad (226)
Concursos (18)
Corazón (48)
Curso (2)
DEPORTES (6)
Despedida (4)
ECOLOGIA (6)
enseñanza (37)
Escritor (49)
Fantasía (10)
Festival (1)
Folklore (119)
Fotografía (113)
Greenpeace (11)
Historia (200)
Identidad (165)
Illapel (6)
Infobus (2)
Iquique (1)
La Chimba (1)
Literatura (95)
llay llay (2)
los andes (7)
Mapuche (62)
Memoria (82)
mineros (8)
Museo (29)
Música (93)
Natación (2)
Naturaleza (81)
Navidad (4)
Niños (45)
Patrimonio (184)
Periodismo (16)
Pintura (35)
Plaza (5)
poetisa (1)
Política (60)
por la paz (32)
Pucon (6)
Pymes (2)
quilpue (1)
reflexión (15)
Renaico (1)
Saludo (12)
Saludo Web (11)
Saludos (21)
Sanadores (1)
Social (21)
SUNTRIP (1)
Teatro (9)
Templos (9)
TEMUCO (5)
Termas (2)
Terremoto (10)
Tradiciones (115)
UNESCO (2)
Videos (89)
WATSU (2)
Yo Soy (1)
Yoga (1)

Mas Votados en "Primera parte del libro: Cáncer de Alma"

Imagen de Vanessa Cristina Díaz Marín

Libro de poesía: Cáncer de Alma ( I Parte)

"Cancer de Alma ''

Vaneléis

Cáncer de Alma
Autora: Vanessa Díaz.
Primera Edición: septiembre, 2009.
Editorial Forja
Santiago de Chile

Prohibida su reproducción total o parcial.
Derechos reservados.
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o trasmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor.
Inscripción de Registro de Propiedad Intelectual: 180211.
I.S.B.N.: 978-956-8323-78-3
Editado en Chile / Impreso en Chile.




Dedicado a aquellos seres
hipersensibles que habitan este tóxico mundo.

“La vida es una manzana envuelta
en millones de mordiscos” 

Cáncer de alma

La sangre que brotaba como espuma de mi corazón ardiente,
no la viste más,
¡porque yo me hice la valiente!
La quejumbrosa pesadilla de perderte a cada momento,
se hizo real corriendo el velo de mi locura.
Tus cabellos pegados en mi almohada
se fueron con el viento y mi cuerpo perdió toda cordura.
Llorando grité tu nombre.
Porque me habías abandonado,
te sentí mi Dios y, al no verte nunca más,
nació un violento demonio en mí…
Te odié.