Todo el mundo sabe que en estas fechas se celebra el nacimiento de Jesús , o sea ,su cumpleaños, es tiempo de regocijo ,de compartir buenos deseos y regalos y entre tanto afán se nos olvida el verdadero sentido de la navidad,el verbo, el tema central que precisamente es Jesús , no solo su nacimiento si no también, su obra ,porque fue el quien nos enseño a perdonar al que nos ha hecho daño ,aceptar al que nos cae mal en nuestro vecindario o en el trabajo ,aceptar a las personas tal como son y no por la cuenta corriente que posean en el banco para tener buenas ofrendas de caridad ,fue Jesús quien comió con pobres y ricos y no por hacer propaganda electoral si no que para demostrarle al mundo que todos somos iguales ante su presencia ,fue Jesús y no el viejito pascuero o papa noel o como le llamen a este producto de marqueting que cada año obliga a los padres de clase social baja a endeudarse y enriquecer aun mas a las grandes tiendas del retail ,tenemos que compartir regalos es verdad pero que los medios difundan la verdadera navidad , lo dudo porque el viejo pascuero es una mina de oro para muchos que dicen ser seguidores de cristo pero su único interés es quedar bien con el poder capitalista ,les deseo a todos una feliz navidad que el Señor bendiga cada hogar y cada una de sus hermosas vidas.
EL VILLANCICO DE JAPPY (Tonada o resbalosa)-
Dicen que dicen y dicen,
que el niño de Dios nació,
en una pesebrera
y un lucero lo alumbró.
También me cuenta la historia
que este niño solitario,
dicen que está muy triste
porque el mundo lo ha olvidado (lo olvidó)
ESTRIBILLO
Ay Dios, como será
que misterio tan bonito
que el sol sale de día
y en la noche un lucerito (Bis)
Dicen que dicen y dicen,
que de cuna muy humilde
por eso quiere a los pobres
porque sabe que ellos sufren.
La luna va apareciendo
El Pesebre, casi tal cual lo conocemos hoy, llegó acá a Chile traído por los hispanos y arraigó con la fuerza que podemos verificarle hasta en nuestros días, encontrándolo incluso al pie de árboles navideños en hogares donde ni siquiera se practica alguna religión.
En América Latina, la reconstrucción del Nacimiento de Cristo había sido uno de los recursos potentes de la cristinalización de los locales y, como es sabido, los sacerdotes franciscanos fueron los grandes dispersores de la tradición en todo el mundo occidental. También se enraizó con fuerza el Pesebre al demandar la generosa actividad que carpinteros y artesanos le regalaron a su fe, cada vez que correspondía diseñar, confeccionar y levantar estos Nacimientos en las capillas e iglesias, desde donde saltaron a las residencias particulares más acomodadas.
Todavía hay quienes creen que el personaje Santa Claus o Papá Noel, el San Nicolás de las tradiciones navideñas, nos llegó desde los Estados Unidos por la vía de la campaña publicitaria de la más importante de las bebidas colas del mundo, en los años treintas. En todas estas temporadas el error se repite casi como un mito con vida propia, ya tan fortalecido por la creencia que sería difícil neutralizarlo, valiéndos incluso del mejor de los argumentos a mano. A pesar de ello, y con una nueva Navidad acercándose por el calendario, creemos necesario un último esfuerzo por empujar hacia la digna pero merecida eutanasia a esta leyenda sobre el origen de nuestro Viejito Pascuero.

