El surgimiento del cine en nuestro país se da en un contexto de tensiones múltiples, pero en lo fundamental, definido por la crisis interna respecto de su ordenamiento político, jurídico e institucional; la profundización y generalización de la cuestión social; los diferendos limítrofes en las fronteras norte y oriente.
Tensiones internas y externas. La posibilidad de mantener la estabilidad política pasa por articular una estrategia que otorgue coherencia y direccionalidad a las actuaciones de los sectores dominantes en el país; una alternativa plausible es fortalecer la hegemonía utilizando como puntal la noción de identidad, la apelación al patriotismo, el retorno a la nación, en definitiva.
El año 1910 ofrece el escenario ideal, es la celebración del primer centenario de la república y desde la administración del Estado se realizan todos los esfuerzos para que se avance con solidez en la configuración de un imaginario colectivo que, desde lo nacional, permita otorgarle una identidad más o menos homogénea a toda la sociedad.

