LO IMPOSIBLE PUEDE SUCEDER ...

Imagen de Leopoldo Sebastián Martin Ramos

 

Rolando Toro Araneda

 

 

 

El artículo titulado  “ Lo imposible puede suceder: Evocación y legado de  Rolando Toro, creador de Biodanza ”, es un documento excelente que resulta grato leer, por la calidad de su estructura y por la convicción de sus autoras de estar en relación generosa con una experiencia de vida, capaz de modificar conductas y favorecer la convivencia humana.

 

 

“ Rolando Toro Araneda muere a los 86 años de un infarto, el 16 de febrero del año pasado y fue un ser fuera de serie, de esos chilenos inmensos que han tenido significación universal, como la Mistral , Neruda , Violeta, Arrau, Allende, Víctor Jara, etc ” . Así describe al creador de Biodanza una de las autoras de este bello artículo. El texto les pertenece a Sofía Cáceres Bravo  y Sol Iturriaga Abarzúa;  Sofía, Periodista de la Universidad de Concepción y Universidad Central de Venezuela, y Sol, de la Universidad Diego Portales. Ambas, alumnas comprometidas y con una adhesión muy potente a la Biodanza, constituida como “ una terapia maravillosa, que nos cambia la vida ”; tal cual lo declaran con entusiasmo.

Hay, en el artículo, entre otros testimonios, uno de la profesora Nancy Donoso Solis, quién describe a Rolando Toro como “ un trasgresor potente y vital, un apasionado del amor y fiel a sus “sentires”.

SOFÍA  CACERES BRAVO

Periodista Sol Iturriaga

 

Es un privilegio, facilitar el conocimiento de tan bello artículo

la generosa audiencia de   www.contenidoslocales.cl

 

“  Lo imposible puede suceder

Evocación y legado de Rolando Toro, creador de Biodanza.

Por Sofía Cáceres Bravo  y  Sol Iturriaga Abarzúa.



Porque tenemos más energía de la que recibimos
Tenemos luz en los ojos y pájaros migratorios
Porque lo imposible puede suceder… porque tenemos
la energía del milagro…


Con estas palabras expresaba Rolando Toro  – RT - su sueño de un mundo armonioso, en   movimiento, en comunión, donde los  humanos se hermanaran con los astros, los océanos, los reinos de la Naturaleza  y sus semejantes, al compás de la danza de la vida.  Así lo dibujó en su libro de poemas Lo imposible puede suceder, Ediciones Oasis, Oaxaca, México, 1995, pág. 231. Pero Toro fue más allá, porque creó una disciplina para concretarlo, la Biodanza.

Cuando se cumple — en febrero próximo — el primer aniversario de su desaparición física, su sueño está más vigente que nunca y cada día crece el número de sus seguidores, los que en su mayoría reconocen que la práctica de la disciplina les cambió la vida. Y en efecto confiesan que viven con mayor felicidad, sin evadir los conflictos y el peso de la realidad cotidiana, pues su forma de enfocar las rutinas de un mundo  -- que llega al final de una era —  ha cambiado, su salud mejorado; su creatividad ha aumentado, su afectividad se ha desarrollado; su vitalidad, crecido; su sensualidad, expresado sanamente y su sentido de la trascendencia, manifestado.

¿Pero, por qué ocurren estos cambios , que contribuyen a cambiar el entorno en una espiral magnífica y vivificante? Porque Biodanza rearticula la afectividad, como expresión del principio Biocéntrico, que sitúa la vida como núcleo fundamental -- para construir el nuevo paradigma del amor — y sanar las heridas causadas por la represión, la violencia, el egoísmo, la explotación de unos por otros de una civilización egoica, cuyos estertores de muerte estamos presenciando.

Y restaura a través de la danza, la música, la voz, las vivencias en grupo, donde un maestro, un docente graduado en las Escuelas de Biodanza a lo largo y a lo ancho del planeta , transmite el fuego sagrado encendido por Rolando Toro, en la segunda mitad del siglo XX,” para hacer frente a los gestos despedazados de una cultura y una civilización enfermas ”

Académico, psicólogo, antropólogo, pintor y poeta fue un apasionado de la vida. Un transgresor. Un irreverente, poseedor de una cultura vastísima, que asombraba y encantaba a sus interlocutores. Desde la física cuántica,-- que citaba frecuentemente para explicar el chispazo de la vida y el amor — hasta el arte africano y la poesía medieval --- ,contaba a sus alumnos que Biodanza nace en el Hospital Psiquiátrico de Santiago, cuando detecta que cierto tipo de música suave, alborota a un grupo de pacientes a los que atendía. Y que por el contrario, los ritmos más potentes y rápidos contribuyen a alegrarlos y a relajarlos.

Nacido en Concepción, en 1924, estudia varias carreras a lo largo de su vida y desempeña importantes cargos . Sin embargo, en el campo donde centra su impresionante erudición y lucidez es en la sistematización de la Biodanza desarrollando la activación y la armonización del Sistema Integrador Adaptativo Límbico Hipotalámico, para recuperar la confianza en lo creado, en la naturaleza sanadora, en nuestros propios instintos y en todos los seres que nos rodean. En otras palabras, potencia la expresión génica de la especie, a través de la vivencia inducida por la música y el movimiento, despertando la esencia de la vida, con el trabajo de las llamadas Líneas de Vivencia.

Puede señalarse que este es el invaluable aporte de Biodanza en la reeducación integral del ser humano; en el reaprendizaje de las funciones primigenias de la vida, la que se considera el centro de todo, y debe ser preservado por sobre cualquier otra consideración. Y el inapreciable legado de Rolando Toro, cuyo sueño era ayudar a construir un mundo donde los afectos pudieran expresarse libremente; donde el derecho al amor sea la base sobre la cual puedan desplegarse todas las potencialidades del ser humano en armonía consigo mismo y con sus hermanos.

Alumnos y profesores lo evocan


Proffesora de biodanza Nancy

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Nancy Donoso, profesora de Biodanza:

« Él nos hablaba de infiltrarnos en la sociedad, sin palabras … con hechos cotidianos, a través de la vivencia”

¿Cuál es tu visión sobre Rolando Toro?

Fue mi primer profesor, lo sentí desafiante, invitante… un transgresor potente y vital, un apasionado del amor y fiel a sus “sentires”.
Nos hacía reflexionar, cuestionarnos, sin sermones. Con sus palabras, con sus danzas no podíamos dejar de no mirarnos cómo estábamos, cómo habíamos llegado…


En una clase, invitó a una compañera a caminar a lo largo de todo el salón. Cuando estaba de la mano, nos dijo: “Hay parejas que caminan de la mano y cada uno mira para su lado … ¡¡no se miran, no se acarician, no se conectan!! …pero siguen juntas”. Fue la primera disociación que percibí en mí… así es, caminaba por la vida desconectada y aburrida… una vida tranquila, pero plana. Todavía, escucho sus “palabras truenos”… aún así, luminosas como el rayo en la noche oscura.

“La sonrisa y la mirada son las claves del vínculo interior.” Rolando Toro.

Este hombre con su “Biodanza”, cambio mi vida… me invitó a mirarme y sentirme, lo único que tenía que hacer… era ser fiel a mis “sentires y nada más”.
Así eran las clases con él, no podías esconderte de ti… en su presencia de fuego y amor.

 ¿Cuáles son los aportes de Rolando?

Invitarnos a centrar nuestra existencia cotidiana, desde la afectividad; hacia uno mismo, hacia otras personas (nuestros amigos, vecinos, compañeros, etc., no tan sólo la pareja o familia tradicional) y hacia la naturaleza .Desde el amor, nuestras vidas se nutren, se sanan, se integran: lo dijo muchas veces, incontables veces. Él nos hablaba de infiltrarnos en la sociedad, sin palabras… con hechos cotidianos, a través de la vivencia.

Rolando Toro trabajó las emociones humanas no desde la enfermedad o la patología, sino siempre desde lo sano y positivo.
Integró la sexualidad, la creatividad, la vitalidad y la trascendencia como aspectos importantes a seguir potenciando, despertando y fortaleciendo, sin importar la edad.

Incorporó fuertemente las vivencias, porque él aseveraba, que las vivencias tienen efectos sobre la identidad, sobre los procesos de integración afectiva, la rehabilitación existencial y los estados de conciencia. Rolando nos decía: “La vivencia es el elemento operativo esencial del Sistema Biodanza. La inducción de vivencias constituye la base del método de Biodanza”.
 
¿Cuál es la proyección de la Biodanza como disciplina?

Biodanza pretende en sus primeros inicios restaurar en el alumno, una actitud más serena e inocente, de modo que recupere el equilibrio neurofisiológico básico, reaprendiendo el tiempo interior; rehabilitando la respiración, los tiempos adecuados y completos para un buen dormir, comer sanamente para una buena digestión y nutrición, en resumen: recobrar nuestras funciones básicas de la existencia; Adquirir movimientos más amplios y relajados; descubrir cómo mantener relaciones afectivas y sexuales sanas y gozosas.

Al comienzo nuestros movimientos son tímidos, pequeños, limitados, restringidos, y tensos; apenas nos mostramos, apenas nos atrevemos a vivir.


Luego ese movimiento que es la expresión de nuestra identidad se expande a partir del núcleo esencial de las emociones para ser expresado en la realidad existencial.


Vamos desbloqueando energía estancada que no es más que emoción, sentimiento no expresado, no vivido. El trabajo de desbloqueo se realiza directamente, es decir, conectándonos con nuestra emoción y sentimientos, y reaprendiendo a expresarnos.

 ¿Cuál es el legado de Rolando Toro?

¡El amor aquí y ahora!

La Biodanza que creó Rolando Toro tiene un pilar muy fuerte que es la afectividad, se entrelaza íntimamente con la vitalidad, la sexualidad, la creatividad y la trascendencia. Sólo debemos seguir biodanzando en pequeños, medianos y grandes grupos. El gozo y el amor que surge desde la danza, nos sana y nos permite amar.

Rolando nos dijo, más de una vez que nosotros teníamos una gran responsabilidad como profesores de Biodanza: ser conspiradores del amor, líderes que tienen que continuar sanando esta civilización enferma de odio y egoísmo”.

El legado que me dejó RT fue que “en la evolución del trabajo de Biodanza, cuando nos abandonamos y soltamos la mente, entramos en el cuerpo; cuando abandonamos nuestro cuerpo entramos en nuestro corazón; y cuando nos dejamos llevar por el corazón, amamos y cuando amamos entramos en el reino del SER”, finaliza Nancy Donoso Solís, coincidiendo con lo expresado por Rolando Toro en uno de los textos para la formación de los futuros profesores.


Otros testimonios:


Eloy Yague, periodista y novelista.

Intentando hacer un retrato de Rolando Toro, el poeta; Eloy Yague, periodista, escritor y prologuista de su libro Extasis del renacido, publicado en Caracas, Venezuela en 1992 anota  "Como los hombres del Renacimiento, Rolando Toro, es un ser integral, curioso e irreverente, que ha logrado conciliar la solidez de su cultura enciclopédica, científica, con la más profunda emocionalidad ...  Toro es de la misma estirpe poética que Whitman, el magnífico, pues como él tiene esa capacidad de trovar todo lo humano y convertir en belleza el dolor y la muerte, hasta el olvido y la ausencia".

Y en relación con la disciplina creada por Toro señala  que "hablar de Rolando es mencionar Biodanza. Este sistema de integración humana, creado por este latinoamericano universal, ha sido definido - entre otras maneras - como una poética del encuentro, pues nada hay más parecido a la poesía que este modelo de desarrollo del potencial humano, basado en la música, la danza y el canto." ( ïbidem pp.9 y 10, Editorial Galac, Caracas, Venezuela, julio, 1992).


Ludwig Zeller, pintor y editor.

En las solapas de su libro "Lo imposible puede suceder", editado por Oasis, Oaxaca, México, 1995, Zeller, ilustrador además del texto y  amigo de Toro por mas de 50 años, escribió " me ha sido un privilegio, un regalo de la vida, conocerlo y poderlo sentir como un hermano del alma. ¿Qué otra cosa podríamos pedir ? Nos encontramos al fin de un milenio en que los seres resultan tan feroces y ambiciosos como el hombre que se escondía en las cavernas. Salgamos al sol, disfrutemos del fluir de estos poemas, que no son sino un diario de vida de quien mira hacia adentro."


Laura Serrano, profesora de Biodanza  y artista plástica.

"Absolutamente fuera de serie, único. Vital y sensible. Recuerdo su  expresión traviesa al tocarme el cabello afectuosamente." Así lo evoca Laura Serrano, ceramista y pintora venezolana residenciada en España, quien llama la atención por una larguísima cabellera rubia rizada. Y sigue recordando al amigo, al maestro como una persona sencilla, pero frontal, para defender sus principios. “Compartimos muchas horas de trabajo en talleres, encuentros y celebraciones. Todavía no hay un reconocimiento del aporte que Rolando Toro hizo al mundo de la Educación, el Arte y las Ciencias."


Nelson Galante, psicólogo y profesor de Biodanza

"Rolando Toro es un tipo genial. Un hombre mulifacético y talentosísimo. No sólo creó un sistema de integración humana a través de la danza, la música y la voz, como es Biodanza, cuyos efectos sobre el ser humano son incuantificables, sino que además fue un poeta notable. Fuimos amigos -un gran honor para mí y tuve el privilegio de editar uno de sus  libros- como es Extasis del renacido", dedicado a su esposa Claudette Sant’Anna, también profesora de Biodanza.

Algunos biodanzantes hablan de esta disciplina:

Vanesa Belmar Vidal
“Biodanza es salud y renovación para mi espíritu. Me ha servido muchísimo, he recobrado confianza, alegria y vitalidad. Estoy en biodanza desde diciembre del año pasado...”

Jaime Soto Rubio
“La biodanza para mí es un sueño hecho realidad. Hace 10 años en el norte me imaginaba bailando en grupo con otras personas en un ritual... me hace trascender, la cabeza se me llena de mariposas”.
 
Any Kaempffer Fuentes
“Hace un año que hago biodanza, lo que me ha permitido activar potenciales, especialmente afectivos y de comunicación, que me conectan conmigo misma, con mis semejantes, con la naturaleza. Estoy más plena, más sana y más feliz”.

Tomás Correa Muñoz
“La biodanza significa conexión en busca de conocerse mejor en el plano emocional y corporal, a través de la música y el baile, permitiendo una manera distinta de enfocar la vida”.
 

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Comentarios

Imagen de Cecil Guillermo Reiman Campos

Muy novedoso articulo, bien

Muy novedoso articulo, bien documentado. Esos chilenos inmensos como un Neruda, Mistral, Parra, en algunos casos son reconocidos en su muerte, pero reconocidos sus trabajos en el exterior. Gracias Leopoldo. Cecil 

Imagen de claudia beatriz lara vásquez

Don Leopoldo me encanto su

Don Leopoldo me encanto su artículo, como dice usted excelente documento que nos relata acá, muy agradable de leer que habla de espíritu, alma y del concepto de la "biodanza" que se entrelaza con la  música, el movimiento y la emoción.

Muy lindo e interesante artículo, felicitaciones!

Claudia

 

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