La gran industria que Illapel mostró al mundo en el siglo pasado "Pimentón Faro"

Imagen de Gabriel Carvajal Valle

Para muchos de los que gustamos del patrimonio cultural en Illapel existe un edificio que siempre nos ha llamado la atención, en las cercanías del centro de la ciudad se erige la ex industria "Pimentón Faro", el cual desde hace bastante tiempo ha tenido cerradas sus puertas convirtiéndose en un lugar -que al menos a mi- me llenaba de extrema curiosidad. Más de una vez me encaramé por las murallas para acceder a una ventana o miraba atónito por una edija de la puerta principal.

Es tan difícil el acceso y tanta la falta de información, que no se si recuerdo por que me tocó verlo o tan solo lo aprendí como una dato histórico que incluso un rama del tren ingresaba directo a este edificio para sacar el  "oro rojo".

He recabado anécdotas conversando con gente más adulta, aquellas historias desde la vivencia diaria, así aprendí que no era sencillo comprar el polvo de "Faro Pimentón" para la propia gente de Illapel, dado que todo se iba a Santiago, al resto de américa e incluso a Europa, generándose un tipo de discriminación para el comerciante illapelino. También me contaron -con cierta malicia- que los hombres y mujeres que trabajaban allí eran reconocidos por que sus manos, hasta las muñecas siempre estaban rojas, teñidas con el morrón pimentón por estar sumergidas allí quizás cuantas horas diarias.

El edificio está en impecables condiciones y luego de muchos años de espera pude ingresar, les dejó con más datos y un buen número de fotos que tal vez sirvan para satisfacer la curiosidad de muchos como yo. INGRESE AQUÍ

 

 

5
Tu puntaje: Ningun Promedio: 5 (2 votos )

Comentarios

Imagen de Carmen Baeza Lizama

Gabriel, qué decirte?, muy

Gabriel, qué decirte?, muy buen relato... A leerte se me vienen varias cosas a la cabeza, una de ellas es darme cuenta que tus curiosidades son quizás las que tenemos muchos chilenos sobre esos espacios que están rodeados de muros y sobre los que se tejen un millón de historias, las que -a diferencia tuya- no investigamos ni siquiera para salir de la duda.

Esto es un aprendizaje: es mejor preguntar que morir con la duda. Quizás nunca sabremos lo que realmente sucede en los espacios, pero quizás una aproximación de ello.

Lo otro que se me vino a la cabeza es lo cierto del comentario de los illapelinos acerca de la escasa circulación local de los productos. Creo que eso sigue pasando en la actualidad. Yo soy de la provincia de Colchagua, zona rica en viñas y excelentes vinos de exportación, pero como bien digo "vinos de exportación", los que ni siquiera conocemos, ya que todo el producto sale fuera del país y nosotros ni siquiera alcanzamos a degustar parte de ellos.

La historia se repite a lo largo de los años, pero lo importante es -al menos- conocer parte de esa historia.

Muchas gracias por el relato y creo que nos hace muy bien salir del agetreado trabajo con estos minutos de reflexión local.

Un abrazo y gracias!  

-A +A