El verdadero origen y popularización del personaje del "Viejito Pascuero" en Chile

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El "Viejo Pascuero" del Bazar Krauss

Todavía hay quienes creen que el personaje Santa Claus o Papá Noel, el San Nicolás de las tradiciones navideñas, nos llegó desde los Estados Unidos por la vía de la campaña publicitaria de la más importante de las bebidas colas del mundo, en los años treintas. En todas estas temporadas el error se repite casi como un mito con vida propia, ya tan fortalecido por la creencia que sería difícil neutralizarlo, valiéndos incluso del mejor de los argumentos a mano. A pesar de ello, y con una nueva Navidad acercándose por el calendario, creemos necesario un último esfuerzo por empujar hacia la digna pero merecida eutanasia a esta leyenda sobre el origen de nuestro Viejito Pascuero.

Hemos creído haber dejado demostrado, con grandes esfuerzos, que la vertiente desde la cual se popularizó en Chile el equivalente a Santa Claus no pudo ser la aludida bebida gaseosa. Dos trabajos de investigación publicados en nuestro blog URBATORIVM (uno aquí y otro acá) hacen abundamiento en este tema, pero para efectos de síntesis, conviene precisar aquí que el rastreo a través de la prensa del siglo XX y fines del XIX señala la popularización del Viejito Pascuero en las exposiciones de la fastuosa y enorme juguetería del Bazar Alemán Krauss Hermanos, famosa comercial que tuvo su maravilloso edificio palaciego en la esquina de Catedral con Puente, junto a la Plaza de Armas, allí donde ahora se levanta una espantosa mole de vidrios espejados. También hemos dedicado una entrada de texto a esta famosa casa (ver aquí).

La historia es más o menos la siguiente: mientras la campaña de la gaseosa se inicia recién de 1931, el Bazar Krauss ya tenía un personaje disfrazado de Santa Claus (o más precisamente de su equivalente germano: Nikolaus) en pleno centro de Santiago durante la temporada navideña de 1903. Probablemente bien conocido entre los inmigrantes alemanes y sus descendientes, esta curiosidad que paseaba por el edificio y la calle invitando a los niños a la juguetería fue, sin embargo, toda una novedad para los chilenos que, por desconocimiento sobre su identidad, comenzaron a llamarle como el Viejito Pascuero, aludiendo al disfraz que utilizaba el actor cada temporada de pascuas navideñas. Además, aparecía ilustrado en los avisos publicitarios de la misma casa en la prensa regular. Probablemente ya habían algunas referencias sobre él en nuestra sociedad, es cierto, pero en la revisión de los periódicos de la época todo parece indicar que la primera representación de carácter comercial y que acabó popularizando al famoso anciano de barbas blancas y prendas rojas, fue definitivamente la del Bazar Krauss.

Sin embargo, este primitivo Viejito Pascuero tiene ciertas diferencias con el actual. Diríamos que, por su origen, semejaba más al de la tradición nórdico-germánica que al efectivamente posicionado por la gaseosa desde el folklore norteamericano. Era un poco rústico: usaba una túnica larga como abrigo grueso, y su gorro tenía más aspecto de capucha. Parece que también su famosa bolsa le quedaba chica, porque llevaba colgando juguetes, muñecas y hasta un pino de pascua por todos lados, casi como lo haría una figurilla ekeko. Finalmente, era un poco más esbelto que en las representaciones de nuestros días.

Los avisos y presentaciones del Viejito Pascuero de la juguetería alemana se repiten en todos los años inmediatamente posteriores, comenzando a ser imitados. Otras comerciales que hasta entonces se valían sólo de iconografías como payasos, ángeles o muñecas en sus avisos, como Gath & Chaves y la Casa Francesa, comienzan a reclutar también al personaje para la oferta publicitaria y las promesas de atractivos de sus tiendas. El diario "El Mercurio" del 22 de diciembre de 1907, por su parte, publicó a página completa una imagen de un Viejo Pascuero conduciendo velozmente un vehículo cargado de juguetes (parece que aún no se incorporaba la figura del trineo y los renos) "trayendo" la Navidad, lo que nos da una proporción de la popularidad y posicionamiento que había alcanzado el personaje con sólo cuatro temporadas de presencia a su haber. Para 1920, prácticamente la totalidad de las grandes juguterías promocionan sus exposicones, rifas y ofertas con la imagen del Viejito Pascuero, cada vez más fortalecido como símbolo de la Navidad. También le rodea ese impostor ambiente invernal a sus representaciones, diametralmente opuesto a los días del incipiente verano en que asoma por sus tierras adoptivas: la Casa Francesa de Santiago y Valparaíso, por ejemplo, se publicita en 1914 con la hermosa ilustración de un Papá Noel entrando por la chimenea de una casa entre innumerables otros trechos nevados. En diciembre de 1928, la revista "Familia" de la editorial Zig-Zag publica la imagen de un perfecto Viejo Pascuero, similar al de nuestros días, con abrigo y correas. Y finalmente, en la temporada de 1930 y 1931 (el mismo año de la mencionada campaña de la bebida cola), Santa Claus es contratado en eventos de la compañía Chilectra: el primero, en el panel de una vitrina de expositores de productos nacionales; y el segundo en plena Plaza de Armas, a pasos del Bazar Krauss, con un actor disfrazado del alegre viejo de los juguetes y llamando la atención de los niños allí presentes.

Aunque la popularización internacional de Santa Claus y la transculturización del personaje sí deben buena parte de sus causas a la campaña de la bebida, su configuración final desde la imagen original de San Nicolás de Bari es muy anterior, remontada al siglo XIX, de modo que el caso de la adopción generalizada en Chile de su figura y símbolo estaría más ligada a la expansión de las viejas tradiciones (en este caso, por influjo germánico) más que al debut mediático en campañas internacionales y más contemporáneas, como pudo haber sucedido en otros países.

Quizás este pequeño texto no baste para derribar el mito sobre el supuesto origen del Viejito Pascuero saltando a nuestras Noches Buenas desde las latas de gaseosa azucarada y carbonatada, pero al menos permitiría poner en claro (y en ajuste al rigor de los hechos) la historia de su arribo y masificación cultural en la sociedad chilena.

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Comentarios

Imagen de roberto portilla reyes

Grande. Resolviste mi duda.

Grande. Resolviste mi duda. Quería matar esta tonta ilusión pero me faltaba la fuente histórica. Me has ayudado mucho.

Imagen de Criss Salazar N

Gracias Roberto... En el

Gracias Roberto... En el cuerpo de Reportajes de Las Últimas Noticias de hoy 25 apareció algo más sobre mi investigación al respecto, por si quieres verla. Saludos.

Imagen de Cecil Guillermo Reiman Campos

Que documento historico nos

Que documento historico nos trae a la memoria Criss

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