
Palabras al Maestro
Don Sergio, por donde va su caminar, tranquilo y sereno? las calles de Chillán lo acusan y extrañan.
Chillán es lo que tienes y eso es bastante, esa sed que tuviste no la contuvo ningún cántaro y para tanto cansancio acumulado, Chillán es tu almohada, tu principio, tu mañana; Chillán vela y respeta tu silencio porque tus penas nunca fueron penas sino palomas escapadas. A las 20:16 horas del día 2 de octubre se apagó en Chillán la vida de dn. Sergio Hernández Romero que consagró íntegramente al servicio de hacer de su vida una verdadera poesía.
No es el dolor lo que nos reúne hoy en este lugar de tristeza y de luto. La urna que en estos momentos rodea un grupo humano disperso, plural y acongojado, despierta en nuestras almas los amargos sentimientos que siempre inspira la pérdida de un ser querido cuyo cadáver venimos a depositar en la mansión de los muertos.
En presencia de este cuerpo, que sirvió de ropaje mortal al espíritu de Sergio Hernández Romero sólo se hace sentir el eco de la gratitud de los suyos, que vienen a rendirle el tributo de su admiración y de su respeto. Cuerpo venerable y cuerpo proscrito por la medianía del tiempo de una ciudad profana e ingrata pero que hoy triunfante recibe las bendiciones de la justiciera posteridad.
La voz del poeta / hombre se alza en todas partes del celeste universo, allá lejos las trompetas abren los cielos y reciben tu alma para que junto a los que ya partieron enlacen una vez más la ronda del amor que en un principio iniciaron los maestros.
No pretendo esbozar tu biografía en esta tarde enlutada,
“A ciegas casi a tientas, con el candor más puro, casi como una estrella fuiste cayendo lento, destartalado y solo, desde tu órbita a la tierra.
Desdentadas galerías se te abrieron; sótanos mudos te llamaron; subterráneos siniestros, enmarañados laberintos te atraparon y no era posible nada, sino seguir cayendo, clamado, reclamando; callando, enmudeciendo hasta darte por muerto entre los muertos.
Pero estabas vivo, escalaste tuberías, forzaste puertas, derribaste muros con tus gritos hasta caer de plano en plena vida. Recogiste gaviotas, fuiste aventando cariños y anduviste largamente sonriendo, acariciando niños, alimentando pobres, perdonando adultos, en fin; simplemente viviendo entre los vivos.
Por ese tiempo conectaste tus venas con los ríos y el mar se puso rojo. Eras tu el taumaturgo, que trasladaste montañas, jugaste al ajedrez con las ciudades; deshojaste las galaxias como flores, resucitaste muertos para mostrarle lo bello de este mundo.”
He aquí en rápida reseña algunos de los hechos que la posteridad recuerda cuando el pueblo chillanejo se agrupa en este sitio para despedir el cuerpo mortal del gran ciudadano, ya que no le es dado poner sobre sus sienes la corona inmarcesible a que lo hicieron acreedor su humildad y sus virtudes.
Pero Sergio Hernández no ha muerto: vivirá inmortal en la justiciera enseñanza de la historia de la literatura de Chile, en las paginas de nuestras vidas y en el recuerdo de sus chillanejos a los que tanto amó, por el cual hizo el más noble de sus sacrificios transitar tranquilamente como los grandes leones a su ultima morada.
Sergio Hernández…!!!...La comunión de espíritu en que viviste junto a los que nos ponemos de pie en el lindero de lo desconocido, te despedimos, y agradecemos por lo obrado. Las nuevas generaciones de artistas agradecen el camino que trazaste, que diseñaste de la mano del creador sin pretensiones mundanas, solo con el propósito confeso de ser parte de la difícil tarea de co-crear.
Hoy falta alguien, allá lejos la poesía se escribe sola.
Máximo Beltrán
Artista / amigo
Comentarios
Máximo:El respeto y afecto
Máximo:
El respeto y afecto compartido por una gran persona, el POETA, MAESTRO, AMIGO Sergio Hernández, me impulsan a escribirle, para agradecerle su palabras acerca de este gran hombre que sin farándula, silenciosamente, con sencillez, amabilidad y, sobre todo fraternidad, sembró una semilla que germinará viva y fuerte como la forrtaleza de su poesía.
Tanto lamento, como UD., la partida de mi MAESTRO de Libertad 68 que sólo me la explico por el deseo DIVINO de disfrutar de su poesía.
sergio hernandez el mismo de
sergio hernandez el mismo de ultimas señales? el poeta de mi juventud? que angustia y que tristeza me da esta noticia, al menos la recibi con un vaso de tinto en las manos, aun asi sufro por su muerte, que gran poeta señores, gracias compañero popr la noticia, aunque se que pocos se daran cuenta de la perdida tremenda y silenciosa.