Creci, como muchos de mis amigos, en una familia de profesores, si, de maestros, de esos hombres y mujeres que tienen la dura mision de educarnos. Mi padre, y mi madre ambos formados en la ENREV (Escuela Normal Rural Experimental de Victoria) y varios de mis Tios, me enseñaron desde muy pequeño el valor de la educación, entre libros, muchos libros que aun mantiene mi padre y que mi madre siempre amenaza con botarle al basurero, y de cuanto suplemento se publicara..”Rumbo”..”Icaritos”..y miles mas…creci entre “El Niño Chileno”.(Cesar Bunster) que era un libro de lecturas varias y ejercicios de vocabulario, “El Lector Chileno”.. Muchas de sus lecturas me marcaron para toda la vida y entre las que yo recuerdo con mucho cariño son algunos cuentos como la del niño mentiroso.. y otra, que hablaba de tres hermanos llamados NO QUIERO, NO PUEDO y PROBARÉ...El ojo…silabario y lecciones para aprender a leer..(el lobo y las tres cabritas)…un lobo que amenazaba a las cabritas..misifu y otros.. ahh..Y unos libritos pequeños de Editorial quimantu, como cuentos de Horacio Quiroga y otros; bueno y después, claro, aparecieron textos como Santillana y algunos más....Fui alumno en la misma escuela donde mi madre era profesora de "Castellano"..e incluso antes de estar siquiera cerca del kinder ya habitaba las salas de mi madre...(y aqui estan los resultados...)…y sentia el rechinar de la tiza en el pizarron. Las escuelas forman parte mi vida y de mi familia..Mi Madre que llevó en su corazon dia a dia la Oracion de la Maestra de Gabriela Mistral, ya hace algunos años esta jubilada…en su casa, con la nostalgia de su escuela y de sus niños... y siempre que tiene oportunidad, enseñándole algo a alguien...
Por mi actual trabajo, me relaciono en forma permanente con las escuelas, y espero feliz los dias de la semana en que tengo que visitarlas…su olor, y el ruido...las bandejas celeste de la comida...el zumbido de los niños, me parece ver los mismos rostros de antaño….la pelota, las carreras de un lado a otro...y la vieja señora de bronce anunciado la fiesta del recreo...tambien me parece ver a mi madre y su delantal por los pasillos…las escuelas de Chile…tienen todas algo en comun, si hasta se parecen…lei hace muchos años ya, un hermoso libro de Pedro Alonzo que se llama “LA HORA TIENE 45 MINUTOS”(*) y me pareció estar ahí, en cada historia y en cada anécdota...que vivan las escuelas de mi País..
“LA
HORA TIENE 45 MINUTOS”(1985), Es una recopilación de
anécdotas que fue escribiendo a través de sus largos años de
maestro. Están escritas en forma simple y amena, y sus diferentes
temas no tienen otra finalidad que la de contar y entretenerse y que
invita a que todos la lean, porque encontrarán en ella numerosas ventanas
por donde podrán volver a mirar los patios del recuerdo…” (Fuente:Biblioredes)