
Por Juan Bragassi H.
Como mencionamos en el articulo anterior, referido al desarrollo de la imprenta tipográfica en Valparaíso, a Manuel Rivadeneira, inmigrante español, avecindado en forma transitoria en esta ciudad puerto, le cabe un papel destacado en el desarrollo de nuestra imprenta tipográfica.
Gracias a él, esta ciudad puerto adquiere un prestigio internacional como centro editor. Todo ello gracias a la encomienda dada al impresor García del Río - por ese entonces ya entrado en edad y con bastantes dificultades económicas -, en la publicación de la revista del “Museo de Ambas Américas”.
Otros títulos importantes publicados por esta imprenta porteña, se destaca: “Principios de Derecho Internacional”, de don Andrés Bello, Alberdi. Frías y Mitre, de 1855. Del mismo modo, aparecieron multitud de opúsculos que se referían a cuestiones de la política interna de los países vecinos.
Otras recordadas imprentas, fundadas por ese período son: la Imprenta Patriótica, en 1845; la Imprenta Europa en 1847; la Litografía Barrera, en 1843; en 1851, la imprenta de Juan Carlos Gómez; la Litografía Lebas, en 1854 y más tarde, la Imprenta mecánica y Litográfica.
“(…) Nos dará una idea del progreso de la industria tipográfica en Valparaíso, el siguiente dato estadístico, que nunca se ha recordado. Según el censo oficial de 1854, teníamos aquí entonces setenta y siete personas con la profesión de tipógrafo, y que trabajaban en el ramo; al paso que en Santiago el número apenas era sobrepasado por cinco personas más. En Valparaíso había diez litógrafos, y en Santiago, ninguno. Tal era la situación en 1854.”
De: Hernández, Roberto; En: Los primeros pasos del arte tipográfico en Chile…”; Sociedad Tipográfica de Valparaíso; Imprenta Victoria; Mayo de 1930; pp.14.
En ese mismo año – 1854 -, la Imprenta editorial de don Santos Tornero publicó el primer libro de don Benjamín Vicuña Mackenna, titulado: “Estudios sobre la Agricultura Europea. Carta dirigida al señor don Rafael Larraín por Benjamín Vicuña Mackenna, alumno del Real Colegio de Agricultura de Cirencester en Inglaterra”.
Este trabajo, es un volumen en octavilla de 138 páginas, con láminas, editado por don Santos Tornero en 1854, y que hoy constituye una reliquia bibliográfica, un verdadero tesoro para los coleccionistas.
Vicuña Mackenna fue un prolífico escritor, se cuentan alrededor de cien libros publicados, la mayor parte de sus libros de primer tiempo, se editaron en Valparaíso, como los famosos volúmenes de la “Historia de Santiago”.
Sin embargo, en los últimos años de la vida de esta prestigiosa personalidad, actuó como editor con Rafael Jover, dueño de la Imprenta “Cervantes”, quien lo popularizó tanto en Chile Como en el extranjero; así como en Valparaíso lo hizo don Julio Real y Prado, el cual se formó como tipógrafo en la propia imprenta de don Manuel Rivadeneira, en Madrid.
Por otro lado, debemos recordar que don Benjamín Vicuña Mackenna era hijo de don
Félix Vicuña, dueño de la Imprenta del Comercio de Valparaíso, por lo cual, derivado de la actividad paterna, además de conocer el oficio de tipógrafo, no era un personaje desconocido en las imprentas de Valparaíso y Santiago.
Sobre el particular, anotaba don Roberto Hernández lo siguiente: “(…) Como tenía el don de estar a la vez en todas partes, y de hacerlo todo a la vez, casi siempre llevaba él mismo los originales y él mismo iba a buscar sus pruebas. Los manuscritos eran formidables; se hizo proverbial su mala letra, caligrafía única, especie de escritura taquigráfica de pequeños puntos rayas y curvas. Y, a pesar de las desesperaciones que les causaba, los tipógrafos lo querían entrañablemente. Era su gremio favorito, y ellos le devolvían ampliamente su predilección. En algunas imprentas hubo cajistas destinados especialmente a componer originales de don Benjamín Vicuña Mackenna; y estaban, al fin, tan habituados a sus jeroglíficos, que no ponían en ellos más errores que si les diese un trozo impreso”.
De: Hernández, Roberto; En: Los primeros pasos del arte tipográfico en Chile…”; Sociedad Tipográfica de Valparaíso; Imprenta Victoria; Mayo de 1930; pp.14.
Otro destacado autor literario, que se desempeñó en el oficio de tipógrafo, fue Román Vial, autor del Libro “Costumbres Chilenas”, libro que fue dedicado por su autor a Benjamín Vicuña Mackenna. Ambos escritores, se habían conocido en su juventud, cuando uno se iniciaba en la literatura y el otro era un aprendiz de tipógrafo.
Román Vial, va a estar íntimamente ligado a la historia de la “Sociedad Tipográfica de Valparaíso”.
Todo se inicia, cuando el 18 de Septiembre de 1853, un pequeño grupo de profesionales, daban en Santiago los primeros pasos para constituir una Sociedad Tipográfica. Román Vial, por ese tiempo se había incorporado como tipógrafo a la Imprenta de “El Mercurio”, escribió un artículo en “La Gaceta de Comercio” para manifestar su interés en que dicha acción, se pudiese repetir en Valparaíso, transformándose con el tiempo en su principal impulsor.
Dicha iniciativa que finalmente vino a concretarse, el 6 de mayo de 1855, un año y medio después que en Santiago, siendo este escritor y tipógrafo el alma de los primeros trabajos de esta sociedad, pues, fue él quien redactó sus primeros estatutos, ocupando el cargo de Secretario de dicha colectividad, siendo uno de los miembros de más prestigio de esta sociedad.
Debemos destacar, que la creación de la Sociedad Tipográfica de Valparaíso, se da dentro de un contexto de reciente conflicto interno, que había desembocado en una guerra civil entre los sectores liberales y conservadores. Victoriosos estos últimos, se promulgaron una serie de normas, que formalizaron y en alguna medida: restringieron, la formación y funcionamiento de estas sociedades mutuales o de socorros mutuos.
Sus antecedentes se remiten a 1845, mas es con posterioridad a esta guerra civil, decidida en la batalla de Lircay, que estas asociaciones experimentaron un mayor desarrollo.
Román Vial pasó, en 1858, del taller tipográfico de “La Gaceta de Comercio”, a la crónica de “El Diario”, órgano fundado en Valparaíso por Juan Carlos Gómez y al año siguiente - en una función similar – al diario “El Mercurio de Valparaíso”, donde trabajará por un espacio de cuarenta años, falleciendo ejerciendo su labor el 1ero. de mayo de 1896.
En la época en que el señor Vial llegó a trabajar al “Mercurio”, figuraba como dueño don Julio Bertein, personalidad que es más conocida en la actualidad, por haber sido un acaudalado industrial, que impulsó el desarrollo de la industria de refinería de azúcar, ubicada en la entonces joven ciudad de Viña del Mar.
Según el relato de Roberto Hernández: “(…) Como de costumbre, según se refiere, asistió a su oficina de redacción y distribuyó a los cajistas las carillas de la primera crónica del día. Por la noche, después de un breve paseo por el Puerto y otra vez en la faena, leía un diario de la tarde, cuando le acometió un violento ataque en angina.” De ahí el siguiente dato curioso que registra: “ (…) El público pudo leer al lado de la noticia del súbito fallecimiento de Román Vial, los últimos sueltos que éste mismo había escrito en su mesa de trabajo, para la labor diaria, arrojada a ese abismo destinado a no colmarse nunca que es la prensa”.
Otra coincidencia curiosa, sigue a continuación del relato:”(…) con la sepultación de los restos de Román Vial, se inició el cumplimiento de un decreto expedido por el Primer Alcalde don José Toma Ramos, que reglamentaba el recorrido de los acompañamientos fúnebres paro no obstruir el tránsito. Ese decreto tiene la fecha 1.o de Mayo de 1896, y Román Vial lo había estado pidiendo en la víspera, desde la crónica de su diario”.
A continuación destaca Roberto Hernández: “(…) Entre las coronas que se vieron entonces en el féretro de Román Vial, figuraba una que decía: “La Sociedad Tipográfica de Valparaíso”.
De: Hernández, Roberto; En: Los primeros pasos del arte tipográfico en Chile…”; Sociedad Tipográfica de Valparaíso; Imprenta Victoria; Mayo de 1930; pp.14.
Otras destacadas personalidades que registra el trabajo realizado por don Roberto Hernández son: Santiago Toro, antiguo tipógrafo de “El Mercurio”, quien impulsó la minería en la región de Atacama; Eloy T. Caviedes; Nemesio Marambio; Tomás Julio González. Todos ellos tuvieron una destacada participación en las columnas de la prensa porteña y que iniciaron su labor como tipógrafos, tal cual como don Leonardo Eliz, escritor y catedrático, ex vice-rector del Liceo de Valparaíso. En Santiago, habría que citar entre una pléyade de destacadas figuras a: Fanor Velasco, José Santos Valenzuela, Jacinto Núñez.
Así mismo, el autor destaca para la celebración del 55 aniversario de la creación de la Sociedad tipográfica de Valparaíso a tres figuras contemporáneas: don Miguel Luís Amunategui, don Máximo Lira y don Hermógenes Pérez de Arce.