En fin
las cosas parecieron tomar su cauce
o sea
mareados de alcohol y sexo
nos sentamos a mirar las estrellas
menos específicas de la vía lechosa
Heracles debió succionar más humanamente dijimos
tal camino blanco no existiría
haciendo expedita la superabundancia de nuestros sueños
Qué haremos después qué haremos
el viaje es una cuestión de segundos
a Venus a Mercurio a Marte amarte así
doblados en la noche circular
por supuesto a la tierra sus gotas de carne
alimento como ofrenda a los desauciados que somos
nada nos sirve todo ya fue de las huellas de ambos
veremos qué hay en la hora verdeoscura llamada otra vez cansancio
en esa epifanía borraremos los nombres que fuimos
y que en el próximo día seremos
pero con diferentes letras renovados alaridos
en esta historia que es nueva de piedra de almácigo
de flores largamente unidas
mi pequeña cierva gitana