Libro de poesía: Cáncer de Alma ( I Parte)

Imagen de Vanessa Cristina Díaz Marín

"Cancer de Alma ''

Vaneléis

Cáncer de Alma
Autora: Vanessa Díaz.
Primera Edición: septiembre, 2009.
Editorial Forja
Santiago de Chile

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Derechos reservados.
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Inscripción de Registro de Propiedad Intelectual: 180211.
I.S.B.N.: 978-956-8323-78-3
Editado en Chile / Impreso en Chile.




Dedicado a aquellos seres
hipersensibles que habitan este tóxico mundo.

“La vida es una manzana envuelta
en millones de mordiscos” 

Cáncer de alma

La sangre que brotaba como espuma de mi corazón ardiente,
no la viste más,
¡porque yo me hice la valiente!
La quejumbrosa pesadilla de perderte a cada momento,
se hizo real corriendo el velo de mi locura.
Tus cabellos pegados en mi almohada
se fueron con el viento y mi cuerpo perdió toda cordura.
Llorando grité tu nombre.
Porque me habías abandonado,
te sentí mi Dios y, al no verte nunca más,
nació un violento demonio en mí…
Te odié.
Fui una hoja de otoño en primavera,
tratando de construir castillos sobre otros derribados.
Conté tantas estrellas en el cielo,
mientras trataba de olvidarte.
Subí a la que más brillaba
y, sentándome en una de sus puntas, me puse a cantar…
A capela…


Alma pútrida

Mi corazón se reventó en tus manos.
Quedaste llena de sangre y yo…
muerta en vida.
Mis ojos quedaron ciegos de fe,
me diste de beber tus lágrimas.
Agonizaron mis ojos un poco más…
Mi boca quedó abarrotada de besos rotos…
Tu boca hizo el luto…
Volé hacia la oscuridad,
la luz de mi pasado ya no era luz,
sólo era la sombra de un recuerdo fructuoso.
Quise volver, retomar la esperanza,
pero mis pies estaban ensangrentados de errores
y de caminos mal tomados por encontrar el rumbo.
Me diste la vida; pagué con la muerte.
Nos dimos el alma;
ahora lloran dos cuerpos inertes…
Sólo fuimos dos apasionadas ilusiones,
buscando en la inmensidad de la noche
un simple suburbio llamado amor…
Yo ya he muerto antes y te sigo queriendo…
Dime cuándo morirás…
Dime cuándo…


Orgasmo nebuloso

Cuando mi boca resucita en la tuya,
y mi corazón bombea enaltecidamente…
renazco…
creo…
y bendigo tu existencia.
Cuando vulnero con mi mano tu flamante intimidad
y tus aguas desnudan mi boca…
renazco…
creo…
y bendigo tu existencia.
Cuando me apareo a tu deseo
y a la histeria de tu sexo…
renazco…
creo…
y bendigo tu existencia.
Cuando acabo en tu gloria
y unimos nuestras flores…
renazco…
creo…
y bendigo tu existencia.
Cuando ansío más de una noche tu cuerpo
y no te tengo…
agonizo… reniego…
y maldigo mi existencia.


Tributo a un adiós

Deseo rozar tu rostro,
con un beso estampado en la mitad de tu boca,
ansiosa de besos paganos.
Deseo ser el espejo
que te grita el pecado,
hermosamente cruel.
Abofeteé a la injusticia.
Sangraba de arrepentimiento,
por presumirme deseosa de ti.
Escuché a mis lágrimas llorar;
cerré mis ojos, sellé mi alma,
mi corazón te dejó en libertad.
Ahora me queda
la súplica de un olvido
y la promesa de un adiós.


Usurpación de alma

Te has marchado en un cometa,
que jamás volverá a transitar por la Tierra.
Te llevaste mi corazón,
puto, ladrón.
Me vendiste a la nada.
Me quemaste el alma con tu cigarro.
Empapaste cínicamente mis manos con tus lágrimas.
Puto, maricón.
Me despojaste de la vida…
Marcaste mi mundo con tus sucias huellas
y me dejaste muerta al final del mundo,
para que nadie me desenterrase.
Redentor de mi felicidad,
¡devuélveme la vida!
Si te has marchado,
¿qué haces con mi imagen todavía en tu pene?
¡Me despojaste del deseo!
Pobre de ti, cuando Dios te encuentre
y me haga justicia…


Tu Sombra

Hoy me encontré con tu sombra,
despectiva me dio la espalda.
Reflejada en la pared,
pronunció tu nombre…
Le pregunté:
¿Qué produce esta pasión,
además del distanciamiento de las almas?
Ella sólo me respondió
con un brillo singular y fecundo.
Hoy me encontré con tu sombra.
Siniestra y quejumbrosa
me dio la espalda,
reflejada en mis ojos,
derramó una lágrima.
Le pregunté:
¿Cómo olvidar los momentos
en que el mundo era sólo nuestro?
Sólo me respondió,
con un gesto vulgar y angustioso.
Hoy hablé con tu sombra,
desunida de ti me dio la cara.
Le pregunté:
¿Me odia?... Ella me respondió…


Lamentos

Voy a recoger las lágrimas caídas
para regar mi pecho de lamentos,
dejar que mis penas se las lleve el viento...
Y seguir...
Pasaré noches de desvelo,
gemiré con mi mano en mi sexo,
creeré que eres tú invadiéndolo...
Lloraré mientras me penetro...
Juraré no volver.
Jurarás tu regreso.
Yo siempre digna y corrompida por dentro,
asumiré victoriosamente mi pesadumbre...
Mi corazón adolorido te recordará en noches de invierno.
Los paisajes de los sueños
sólo serán un vahído:
¡un tormento!
Cuando otra alma te toque
como lo hizo mi mano en tu cuerpo,
gime también con tu mano en tu sexo...
porque ya sin mí,
no podrás sentir.
Te condeno a mí.
A la muerte del amor...
Sin un nosotros...


Para que no me olvides

Escribiré recuerdos sobre tu ausencia.
Será un otoño de hojas secas.
Sentirás que estoy ahí,
pero jamás escucharás mi voz...
Tardaré mil años para volver a otro cuerpo,
mas siempre sabrás que soy yo.
Recogerás las hojas secas de una vida pasada
y cuando llegue el invierno
las lágrimas congeladas de tantos llantos sombríos...
Me reconocerás…
Sentirás mi aroma en las hojas secas,
besaré tus labios hasta secar los míos,
abriré mis ojos frente a tus pupilas mudas…
Fabricaré mundos perfectos para ti con mis dos manos
y te compondré una canción triste
para que me recuerdes en cada anochecer...
Volveré a tu vida como lo decretan mis sueños,
sueños gastados y tortuosos.
Volveré…
con otro corazón, en otra vida...
con esta idea que vaga sin ser cometida
para que no me olvides...


Viaje de una lágrima

Mis lágrimas hablan de ti,
como alguna vez hablaron nuestras almas.
Viajan por mi rostro mientras te pienso.
Nunca perpetran el mismo recorrido
para llegar al mentón...
Entonces asumo que es la melancolía
la única forma de tenerte...


Muñeca de metal

Muñeca de metal
de corazón endeble.
Ave emancipada
de alas sombrías.
Muerdes tu presa,
relamiendo sin tragar,
escupes, escupes y escupes…
De pronto te vas.
Muñeca de metal,
de imaginación inquieta.
Ave emancipada
de plumas grises.
Siendo amante del viento
te hallas infiel a la luna...
La alabas, la alabas… la alabas…
de pronto, la dejas…
Muñeca de metal,
de señales encintadas.
Ave emancipada
de vuelo agudo.
Te duermes en las nubes
renegando de tus nidos.
Te duermes, te duermes, te duermes…
De pronto despiertas…
Muñeca de metal,
cleptómana de sístoles.
Ave emancipada
cazadora de sueños.
Te escondes en las noches,
blasfemando contra el sol.
¡Gritas gritas gritas!
de pronto te callas…
Muñeca de metal,
juguetona de presentes.
Ave emancipada.
Indomable al destino,
tu vuelo es tan alto
que ya no te miro…
Vuelas, vuelas, vuelas...
de pronto te olvido…


¿Quién vendrá?

Cuando caiga al abismo…
Cuando toque fondo,
tendré mis alas rotas,
mi corazón destrozado,
poco aire en mis pulmones
y lágrimas de sangre
consolidadas sobre mi rostro…
Mis pies tendrán llagas.
Mi alma oscurecerá.
Mi cuerpo no tendrá fuerzas.
Mis manos estarán vacías.
Mi existencia no tendrá sentido.
¡Todo lo que habré cosechado
no habrá sido sino más lo vivido!
¿Quién vendrá cuando eso pase?
¿Quién no me dejará morir en vida?
¿Quién pondrá paños húmedos sobre mi frente?
¿Quién emplazará su hombro y llorará conmigo?
¿Acaso alguien me salvaría?
Tanto como para vendar mis alas,
cicatrizar mi corazón,
regalarme aliento,
limpiar mis lágrimas,
curar mis pies,
cederme calor,
procurarme luz...
¿Quién tomará mis manos vacías
y las colmará nuevamente de fortaleza?...




Tú, mi especie distinguida,
mi cubierta, mi guarida,
mi cernícalo, mi caníbal...
Mi calma y mi quietud.
Tú, mi orgasmo, mi gemido,
mi trauma, mi quejido,
mi maña, mi lamento,
mi relajo y mi quietud.
Tú, mi vida, mis canciones,
mis prosas, mis rincones,
mi cosmos, mi universo...
Tú, sólo tú.
Tú, mi reír, mi sufrir,
mi venir, mi porvenir,
mi comienzo y mi fin...
Tú, mi quietud.
Tú, mi luz, mi oscuridad,
mi tortura, mi ansiedad,
mi compañía y mi soledad…
Tú, mi quietud...
Tú, mi furia, mi deseo,
tú mi proa, tú mi lío,
eterna e imperfectamente mío. Tú, sólo tú.


Vértigo

Cuando respiro en tu cuerpo,
cuando me recorres, cuando te recorro,
¡vértigo!
Cuando se mezclan nuestras almas,
cuando acabamos sin acabar,
¡vértigo!
Cuando te beso,
tiemblo por vivir en tus labios una eternidad,
¡vértigo!
Cuando te siento y cantamos con nuestros sexos,
cuando juntos lapidamos a la muerte...
¡vértigo!


Desencanto

Ya no sabré sentir,
sin tus manos en mi piel,
sin tus labios en mis labios,
sin mi cuerpo en tu regazo.
Ya no podré amar,
sin tu corazón acechando al mío...
No sonreiré,
sin tus ojos iluminados,
sin tu risa perfecta,
sin tu silencio en mi bulla,
sin tus alegrías en mis tristezas...
No podré soñar.
Sin ti nada tiene sentido.
Es por mecánica mi existencia
y sólo por inercia mis latidos...
Se ha secado mi alma,
se ha callado mi voz,
mi risa ha envejecido.
¡Te sentencio por este desencanto!
Adiós…


Madrigales febriles

Tu sabia en mi flor…
Tus dedos recorriendo mi tallo…
Tu lengua invadiendo mi alma,
tú, tú, tú me llenas toda.
Tus brazos rodeando mi espalda…
Tu ombligo bailando en mi vientre…
Tus labios cantando en mi cuello,
tú, tú, tú me llenas toda.
Tú sangre en mi sangre,
dos cuerpos sangrantes,
desnudos, enloquecidos…
¡Desbordantes!
Dos nubes empapadas de amor,
dos rosas floreciendo en la cama,
dos gemidos compenetrados
en una misma historia…
¡Tú, tú, tú!... Me llenas toda.


Soy mujer

Soy mujer.
Siempre alguien me enamora.
Mis amantes lo valoran,
aunque no busque placer.
Soy mujer
de lunes a domingo,
de labios submarinos,
de manchas cada mes.
Soy mujer
poeta y soñadora,
y a mi lápiz le soy fiel.
Soy mujer,
sensible en cada etapa.
Como reina uso una capa,
de valor, belleza y fe.
Soy mujer,
tengo sueños, tengo metas,
Tengo miedos, tengo tetas.
¡Soy dueña inconfundible de mi ser!


Aroma a vainilla

Soñé con tu imagen...
Como cuando no te conocía y sólo te inventaba.
Repusiste la magia perdida,
posaste en mí las mariposas que se habían marchado del jardín de mi vientre.
Mi corazón latió, sin designio al tacto…
Rasguñaste mi alma infecunda.
Dibujaste formas inexplicables en mi cuerpo,
tan misteriosas como el surco de tu instinto…
Nos burlamos del tiempo y de su tic tac,
porque trató de alcanzarnos y no pudo.
Comprendimos que el reloj no es una esfera
y que el mundo no era nuestro planeta…
Fuiste entonces, el color del agua
entre mis manos deslucidas.
El hechizo de mi soledad rebasada,
la voz del mar que mojó mis sentidos,
una suave caricia del viento,
un imprevisto regalo del destino,
y una efímera estrella fugaz del universo.


Maridaje sagaz

Quisiera anclarme en tu mundo,
para no irme a otras órbitas...
En las que soy una vagabunda sin rumbo...
Átame los ojos con tus manos.
Ciégame, no dejes que sufra...
Cura mis fiebres…
Abrázame cuando dude.
Invítame a la paz de tu esfera.
No dejes que me lleve la muerte a su sigilosa eternidad.
Llévame a mi nube a ver la puesta de sol.
Róbame un beso convirtiéndome en mariposa.
Estimula mis pezones de tanto adularlos.
Come de mi alma cuando tengas hambre
e invítame a conocer tus ojos
desde mis pupilas alucinadas de tu encanto.
Haz del alba un universo de colores
y píntame el corazón color eterno…
¡Cásate conmigo!


Amor

Amor, palabra que convirtió mis ojos en nubes de invierno.
Amor, sentimiento penetrante castrador de almas.
Amor, poesía vivencial que mata y resucita.
Amor, postre del dolor,
fuego que quema…
Amor, sentimiento embriagador de mentes.
Amor, convulsión que desangra el cuerpo,
haciéndonos desembarcarlo en otros
como un profundo abismo.
Amor, palabra que todo lo puede y todo lo alcanza.
Vértigo que asota el espíritu y nos vuelve infantes.
Amor, plenitud del tiempo en destiempo.
Estremecimiento ardiente…
Amor.
Dos que aman un mismo destino.
Dos que sienten a Dios en un mismo universo.
Se hace verdadero cuando,
si termina,
morimos…


Te amo

Te amo, desde que nada existía y todo era imposible.
Te amo, en las mañanas más brillantes
y en las noches más opacas.
Te amo, desde mi boca hasta tu boca,
desde donde ambas fundan un universo.
Te amo donde los sueños son las alas
que emergen desde un corazón.
Te amo desde que no tengo razón
y desde que Dios no era Dios,
sino un vagabundo esperando una respuesta para poder crear.
Te amo, desde mi espacio hasta el infinito,
donde las palabras no llegan,
donde la muerte no existe,
donde ya no hay motivos para amar.


Sepulcro en silencio

Grité en la soledad para que tu alma pudiese escucharme.
Mis lágrimas componían una canción triste sobre mi rostro.
El eco de mis lamentos me llevó hacia tu alcoba.
No estaba ni siquiera tu sombra esperándome.
Tomé la angustia de mi pecho cansado del tic tac de mi corazón herido y le di una sobredosis de ansiolíticos.
Corrí por tu camino desesperada por hallarte.
Despegadas, tus huellas no delataban tu imagen.
Quise creer que aún vivías en mi tiempo y espacio;
te odié hasta amarte y te amé hasta odiarte.
Escapándote de mi mundo, habías borrado también tus pasos…
Yo seguía corriendo, encolerizada por verte.
Pregunté por ti a la lluvia que empapaba mi cabello,
pregunté por ti al demonio que emergía de mi rabia,
pregunté por ti al sereno que cuidaba de la noche,
mas no brotaste, porque la misma noche,
sola y fría entre la niebla, me respondió:
“Ya, no busque más”.
Desfallecida por no encontrarte, detuve mi viaje de agonía,
detuve mis pasos, mi descontrol y mi incertidumbre.
Anhelándote en vano, proclamé que te arrepentirías,
sin ti, sin mí, sin un tú y yo…
Mi alma sin mi cuerpo continuaría.
Empecé a morir…
Después, no apareciste ni siquiera sobre mi tumba.
Mi alma se había sentado a esperarte sobre ella,
por si llegabas a dejarme una flor, roja, dulce y bella.
No apareciste, como si jamás hubieses existido.
Quería creer tal vez…
que tú también me andabas buscando…


Sin culpas

(La respuesta de sepulcro en silencio)

Callé en la oscuridad para que tu alma
no pudiese encontrarme.
Mi destierro compuso una canción triste sobre tu recuerdo.
Me inventé de nuevo para olvidarte.
Yo no era lo que merecía tu mundo.
Despegué mis huellas sobre el camino
para que no pudieses seguirme.
Todo lo que algún día nos había unido,
yo quería hacerlo parecer un fracaso.
Te dejé morir.
Desde mi oscuridad me proclamé cobarde.
Todos tenemos una forma de huir,
y yo lo hice desde tus brazos.
Aquí estoy, amor, contemplando tu partida,
tratando de hallar la flor que se asemeje a tus heridas.
No trates de entender por qué cambié mi rumbo.
Siempre creí que era mejor sin despedidas.
No me veas, no me escuches,
no me hables, no me sientas.
Dios te ha de regalar otra vida,
otro amor, otro nombre…
No me esperes, mátame desde tu muerte,
entiérrame desde tu sepulcro,
sácame de tu mente, de tu corazón,
de tus karmas, de tus suertes.
Cada noche dormiré pensando en ti,
sin culpas, con la conciencia despejada,
yo sí sabré dejarte…


Ido

¿Qué es el amor si ya te has ido?
¿Dónde estás, amor,
que nada concibo,
que nada me importa,
que nada es nada,
y todo es lo mismo?...


Elipsis

Frágil... como la niebla de medianoche
frente a los ojos de un ciego.
Triste... como un niño sin su madre,
sin su pecho ni regazo.
Sola... como un guerrero sin su gloria,
sin su lucha ni batalla.
Desolada... como la muerte a la espera
de un valeroso enfermo.
Sensible… como piel de ángel
carbonizada por el infierno.
Angustiada... como mariposas sin colores
ni matices prodigiosos.
Marchita... como flor sin un ser que la contemple,
que la olfatee y que la conceda.
Temerosa… como la oscuridad
dentro de una senda luminosa.
Abro mi alma al silencio,
mujer niña, arrancando de la vida
sin querer enfrentar la muerte.
Niña mujer, arrancando de la muerte
sin querer enfrentar la vida...


A - mante

Sobre mi cuerpo dijiste: “Te quiero”.
Hoy ya no respiro bajo tu pecho.
Descubro el desamor, mas no muero.
Después de haberte marchado,
el fuego del juego, me quemó poco a poco...
Fui volando hacia ti,
pero escapaste antes de que pudiera amarte.
Fuiste el error más bello de un mortal,
un pecado intempestivo en el ocaso,
mas puede que en las noches, al compás de mi dormir,
dance con mis sueños y recuerde...
que bajo tu cuerpo, yo dije: “No puedo”


Nostalgia

Te compuse una canción con mis manos,
las mismas con las cuales he trepado al sol.
Dejé mis huellas y una flor en el camino...
Como notas que van camino a una melodía de un pentagrama…
¿Por qué no me encontraste?...


Dame un minuto y vuelvo

¿Alguna vez pensaste que te observada desde mucho antes?...
Yo ya te conocía de otras vidas...
Yo fui quien golpeó tu puerta cuando por primera vez abriste tú...
Déjame morder tu corazón y tragarme tu veneno.
No esperes más, amor, que a tu princesa se la ha raptado la soledad.


Manos

Tu mano enredada con la mía…
Esa sensación suave,
con la que no deseas que me vaya de tu lado,
porque anhelas caminar eternamente junto a mí…
Tu mano enredada con la mía…
Esa sensación con la que expresas
que cuando me pierda entre la gente
la buscarás para no volver a soltármela…
Tu mano enredada con la mía…
Esa sensación,
en la que con las caricias de nuestros dedos
podemos gritarnos tantas cosas…


El fuego del alma

El fuego y su intensidad.
La llama que penetra.
El dolor que produce.
Las heridas que deja.
La pasión con que se apodera de todo.
La candorosa ternura con que abriga a los frívolos.
El enorme temor con que asusta.
O la calma de un pequeño silbido en una mecha...
Con esa misma fuerza te amo yo,
como el ímpetu del fuego
y la viveza de una llama...
Y si agonía me sobrara, no me importa.
¡Yo me quemo contigo!


Trastorno mundano

El mundo está loco.
El smog conversa con la capa de ozono,
comparten una copa de vino tinto,
para ovacionar que la luna folla con el sol.
El mundo está loco.
La frivolidad corteja al sentimentalismo,
brindan con champaña las prácticas del sol y la luna
con el seudo masoquismo.
El mundo está loco.
El diablo provoca a Dios,
Dios lo invita a cenar,
pero al diablo le da cagadera.
Este mundo está loco.
El mar se moja,
acongojado se purifica,
salva a los pecadores, convirtiéndolos en surfistas.
Este mundo está loco.
Un día los seres dicen: “Te amo”;
otro día, lo olvidan.
Luego dicen: “Volvamos”.
Al tiempo fastidian.
Este mundo está loco.
Los ancianos se vuelven niños;
Los idiotas, poderosos y las injusticias…
el pan de cada día.
Este mundo está loco.
El sol y la luna se excitan,
qué belleza cuando se miran, y antes de dormirse se besan…
(Los morbosos miran y se masturban)
Este mundo está loco.
Los asesinos se vuelven: devotos.
Los acomodados políticos: magnates…
Y pensar que algunos se olvidaron
que primero vendían tomates.
Este mundo está loco.
Los talentosos duermen en las plazas,
mientras los que se dicen “artistas”,
compran cada mes una nueva casa.
Este mundo esta loco.
Me pregunto si el loco volvió loco al mundo
o el mundo volvió loco al loco…
Tal vez…
Ambos están locos…


Juventud

Juventud…
Frutos saciados de alegría.
Retratos menoscabados de niñez.
Sensaciones con alas de colores.
Agitaciones inacabadas, buscando
esparcimientos delirantemente libres…
Juventud…
Magia circundante expresada
en ansiedades sin temores,
libertad del alma y desahogo del vigor.
Afables tempestades de emociones…
Juventud…
Momentos que no se marchan.
Lágrimas que no se olvidan.
Risas que no envejecen.
Espacios agitados de regocijos
aglutinados a la memoria…
Juventud…
La vida y la muerte
disputadas por descubrir
cada día más el mundo.
Pequeña gran etapa clandestina,
descontrolada…
Hermosamente inmoral…


Pequeño mundo saturado

Cada gota de mar es un ser del universo...
Ocurre que hay tantas personas que no se escucha el silencio...
Todo se torna automáticamente suicida...


Felicidad

La felicidad es un contraste de luces aglomeradas,
es el silencio más puro del viento,
es la paciencia que tuvo el hombre después de haber llorado,
es el éxtasis después de un lamento.
La felicidad es la risa pasiva sobre un llanto violento,
despoja nuestros miedos, agita nuestras fantasías y
las convierte en realidad.
La felicidad es efímera,
pasa como el viento,
como la brisa,
es de un solo tiempo,
no retorna pero vuelve de distintas maneras,
con diversos protagonistas.
La felicidad
es la paz que arropa nuestras almas,
es el postre de la vida cotidiana,
es la luz que ensambla nuestras mañanas,
es la emoción que nos vuelve niños.
La felicidad es enormemente pequeña,
Es el resplandor del espíritu,
es la música del corazón,
es la pasión desbordada de mil maneras,
es la razón que se pierde en el abismo de la lógica,
es la más bella forma de besar la vida,
de alargarla y hacerla eterna...
En un mísero segundo... nos vuelve niños.


La sonrisa del mundo

Ellos son libres, ídolos, místicos y artistas.
Ellos son maestros de sus propios padres
y de sus abuelos son amigos.
Ellos resurgen, entre juguetes, chupetes y risas.
Viajan por el mundo, regalando luz,
dulce calma y suaves caricias.
Ellos son curiosos, perfectos, locos y afectivos.
Ellos se sorprenden de las pequeñas cosas de la vida,
no detienen sus pasos, mas caminan,
volviéndose patiperros entre tanta inmundicia adulta.
Ellos contagian, alegran y enamoran.
Brincan, cantan y perdonan.
Sueñan y gritan sin temor,
el innato clamor de ser felices…
Ellos se equivocan, no pecan;
ellos imaginan, no piensan;
ellos aman, no odian; ellos hablan, no callan;
ellos siempre dicen la verdad.
Ellos conocen el perfecto dialecto del amor y la ternura.
Ellos esperan al maestro, al conejo y al pascuero.
Ellos vuelan nueve meses dentro del vientre materno.
Ellos son pasos blandos,
son talla chica,
son chispa son calvos.
Aquéllos
que revolotean por doquier
hiriendo sus rodillas,
son los niños.


Humanidad Clandestina

La multitud se colma de ignorancia;
envidian la paz de las estatuas.
Pasan frente a un ciego, robándole el bastón;
frente a un niño, quitándole sus sueños;
frente a un santo, chantajeándolo con el dolor,
por unos humillantes pesos.
Sólo bailan los ricos, mientras los pobres los bañan.
Sólo salen los lindos; mientras los feos en casa.
Sólo estudian los sabios; mientras los tontos afanan.
Sólo comen los magnos; mientras los mansos se cagan.
Sólo duermen los muertos; mientras los vivos se matan…
Negras las palomas blancas ya no vuelan junto al viento.
Hoy es ciencia,
lo que ayer era un sentimiento,
Quien no pudo ultrajar al prójimo,
hoy la limosna es su alimento.
El hijo de Dios a viva voz, ése que dice: “¡Alabado sea!”,
suele hipócritamente perdonar al asesino,
suele cínicamente hacer el bien en su camino.
¿Quién dijo que pecar no era digno?
¿Quién dijo que Cristo sólo está
en la mesa del puro, del sabio y del limpio?
Los humanos que ayer fueron amor,
hoy son máquinas del tiempo,
Sus propios altísimos encadenados en la aflicción.
Sus propios todopoderosos ignorando el significado del sufrimiento,
expresan que sólo se limita el que no puede volar...
¿Y el que no tiene alas?...
Extasiarse, es la odisea de la modernidad.
Juzgar a otros, el juego del opinólogo.
Criticar, el suceso más evidente de la intolerancia.
Odiar, el sentimiento más profundo.
Llorar, la emoción más locuaz,
creer… el valor más remoto… ¿Fe?...
Apuntando a otros, indicamos nuestros deseos más ocultos,
apuntamos nuestros traumas más fecundos.
Maldita autocompasión, victimarios del mañana.
Dejar ser es un egoísmo que sólo pueden entender
los moribundos, los vagabundos…
¡Los valientes hijos de lo inmundo!
Invidente mundo inmoral moralista,
fracasado mundo político oportunista,
ingenuo soñador el idealista,
pobre miseria interna la de un materialista.
Perturbado hombre de gran pene, el machista.
¿Sometida?,
maniática mujer de grandes tetas, la feminista.
¿Macabeo?
¿Cuándo será igual?...
El mundo se ha enfermado,
tiene cáncer, depresión y sida,
tiene vómitos, fiebre, úlceras y heridas,
tiene superabundantes razones para huir
hacia una nueva humanidad,
una nueva identidad…
y una nueva vida.


Magia Sempiterna

¿Te imaginas tú y yo flotando en una taza de café
sobre un pedazo de azúcar mal diluido?
¿Te imaginas tú y yo sentados sobre la luna,
comiendo galletas de chocolate?
¿Te imaginas tú y yo durmiendo sobre el lomo de un perro
como dos traviesas pulgas enamoradas?
¿Te imaginas tú y yo flotando por un río
en un barquito de papel?
¿Te imaginas tú y yo sentados sobre el tejado
como dos gatos en celo esperando a que salga la luna?
¿Te imaginas tú y yo juntos para siempre?
¿Te imaginas tú y yo bailando sobre el sol
el ritmo de la Lambada?...
¿Te imaginas tú y yo superpuestos
en un pastel de cumpleaños
como dos velitas chispeantes a punto de encenderse
por el furor de cumplir una año más?
¿Te imaginas tú y yo, como el agua y el aceite,
por fin siendo amigos?
¿Te imaginas tú y yo como el violín y su arco,
componiendo una canción de amor?
¿Te imaginas tú y yo... juntos para siempre?


Viaje Sui Géneris

Volaré por los cielos nublados,
por si acaso encuentro a Dios.
Caminaré despacio y sin zapatos por el aire,
para creer que soy más libre…
Cantaré sin voz,
para que el silencio me brinde un aplauso,
¡porque sólo quiero que sea uno!
Y porque sólo quiero que sea del silencio…
Heredaré todos mis pensamientos cuando muera,
para que Dios los despoje y les dé otra vida.
Mis emociones esparciré por el viento,
para que cuando se ponga violento…
me entienda de más…
Volaré hacia el universo,
me casaré con un marciano borracho
o simplemente, con un cometa perverso.
De hijo tendré un rayito, de hija una estrella,
de esposo un marciano y de casa un planeta…


Hijo

Besos de colores para ti, hijo mío,
y cuantiosa leche en mis senos.
Serás el angelito que habré aclamado,
el nuevo sol de un triste navío.
No puedo cambiarte el mundo,
mas recuerda que la vida es como tú la dibujas
y es efímera como un segundo.
Pequeño astro de mi universo,
eterno heredero de mi amor,
ojitos lánguidos de ternura,
no te desconsueles cuando haya temor.
Cuando las batallas te asedien,
levanta tu corazón del lodo,
conviértelo en una espada y sigue combatiendo.
No te abrumes ni te espantes,
cuando un corazón ansíe tu paz.
Recuerda que venimos a este mundo
con la finalidad de amar.
Alza el vuelo cuando aprendas a usar tus alas,
sé como una mariposa,
siempre listo para volar.
Usa la vida,
mas si alguna vez te dañan,
recuerda que invariablemente
nuevas almas llegarán a tu camino.
Sueña lo imposible.
Recuerda que sólo los valientes,
pueden volverse ante los miedos,
invencibles.
Pedacito de mi ser,
fragmento de mis entrañas,
desde una nube mágica
te veré crecer.


Quimera del mar

El mar me ha enlazado,
he engendrado un pez sin escamas, llorón.
La borracha cigüeña me ha ofrecido un hijo ajeno,
mas sólo yo quiero, a mi pececito llorón.
El mundo ha preguntado:
¿Dónde obtengo un buen calmante?
Le he respondido que para calmar un dolor,
a veces sólo basta… un buen amante.
Una estrella fugaz me concedió un deseo.
Una nube soprano me cantó una canción de amor.
Una gota de lluvia me pidió agua,
mas del mar he concebido, un pececito llorón.
Y mientras las tres Marías
bailaban el meneadito arriba de Venus,
yo amamantaba con dulzura
a mi pececito llorón.


Miconcordiacity

La paz está en la sonrisa de un niño,
en el lomo de un gato,
en la imagen de cristo,
en la figura de un astro.
En la mirada tierna de un anciano coexistido…
La paz, está en los ojos de mi madre,
en la hembra naturaleza,
en el oleaje suave de una tarde templada,
en el aroma dulce de una fruta fresca…
En el silencio oportuno…
La paz está en la brisa loca de un mar contento.
Yo, sin paz, quisiera ser efímera como el tiempo…
Tan inmaculada como una canción inolvidable…
Pero también me gusta estar desesperada…
La paz es el color del espíritu después de un terrible martirio,
es la sensación de haber crecido,
de haber vivido,
de haber llorado, de haber reído…
Paz, paz, paz, el mundo pide paz (léase cantando).
La paz es una estrella vista desde mi ventana…
La paz es el momento en que debemos comer galletas horneadas…
¿Dónde se encuentra la paz…
si no se ha vivido un estremecimiento interno?...


La quinta pata de un gato

¿Qué hablan los gatos en el tejado cuando dicen miau?
¿Qué piensa Alicia en el país de las maravillas cuando está en Chile?
¿Qué pasa cuando nada pasa?
¿Con quién estamos cuando estamos solos?
¿Qué dice el silencio cuando grita?
¿De qué porte es Dios si nosotros somos como hormiguitas?
¿Qué lugar ocupa una aguja en un pajar?
¿Qué comen los marcianos?
¿Qué pasaría si no hubiese existido Cristóbal Colón?
¿Quién es Pedro, Juan y Diego?
¿Las sirenas usan vestidos?
¿Qué le pasa al ombligo cuando nacemos?
¿Por qué Caperucita Roja no tiene la capa azul?
¿Por qué Pitufo filósofo nunca conoció a Aristóteles?
¿Qué mira un ciego?
¿De qué tamaño es la nada?
¿Qué viene después de un final?
¿A dónde se van los difuntos después de su funeral?
¿Quién tomó mi lápiz cuando quería escribirle a mi nube?
¿Por qué aún no se han casado la Luna con el Sol?
¿Cuántas personas están haciendo el amor en este momento?
¿Cuántos orgasmos se plasman en el viento?
¿Cuánto placer y ternura?
¿Por qué lloras, Dios?
¿Por qué ríes, Satanás?,
¿Qué bicho le habrá picado al mosquito
que ya no es capaz de volar?
¿Por qué Eva se comió una manzana prohibida
y no un durazno?
¿Vivimos para morir o morimos para vivir?
¿Cuál es la vida eterna?
¿Sabían que una vez existió un hombre que murió de felicidad porque nunca conoció la tristeza?
¿Hacia dónde van mis palabras cuando hablo?...
¿Acaso alguien tiene la quinta pata de un gato?...


Dormida

Dormida, con el alma muda,
el corazón adormecido,
el sentimiento estremecido.
Dormida junto a mi atormentada calma.
Dormida, junto al silencio más enmohecido,
junto a la soledad más retorcida.
Dormida en espacios de sueños fugaces
y esperanzas perdidas.
Dormida, con las ilusiones anestesiadas,
con las sonrisas sobrevenidas,
suspirando intensamente…
Tratando de volver a forjar caminos,
con las manos vacías.
Dormida, sobre mi nube,
dormida hasta que vuelvan tus abrazos,
dormida hasta que encuentre la manera…
de volver a despertar en tu regazo.
Dormida, con los labios sedientos de tu boca,
con el cuerpo aquietado de codicias.
Dormida porque tu mirada ya no reconoce mis caricias.
Dormida, porque despierta ya no sé lo que es amar…
Dormida, porque cuando regreses,
cadáver me encontrarás…


Desprenderse

Desprenderse de la vida, de la muerte,
de los sueños, de las esperanzas y de las ilusiones.
Desprenderse del afecto, el desafecto,
de la magia, del amor y el desamor…
Desprenderse del silencio, de la bulla,
de lo existente, de lo imaginario.
Desprenderse de la razón y el corazón…
Desprenderse de los años, de los meses,
de los días, de las horas, de los minutos y de los segundos.
Desprenderse de los recuerdos, de la plenitud y del dolor…
Desprenderse del pasado, del presente y del mañana,
de los fracasos, de los triunfos.
Desprenderse de todo y de nada….
Desprenderse de los espacios,
de los lamentos, de los felices instantes y de los tiempos.
Desprenderse de las alegrías, de las tristezas,
de las personas, de los lugares,
de una misma y de las más substanciales pertenencias.
Desprenderse de lo banal y lo profundo,
de lo más bello por un segundo.
Desprenderse de gritar y de callar, de reír y de llorar.
Desprenderse en la más esplendente luz y en la más
sombría oscuridad.
Desprenderse de la calma y de los tormentos,
de lo más suave y lo más violento.
Desprenderse con pasión y con mesura,
con la más dolorosa de las corduras.
Desprenderse para conocerse, enloquecerse,
enmudecerse y despedirse…


Tristeza

¿Por qué vienes tristeza
gritando irrespetuosamente,
en mis momentos más felices,
y en mi bienestar más profundo?
¿Por qué vienes tristeza,
insultándome con una lágrima,
en mil lamentos
o en mil recuerdos que no cesan?
Tristeza que me ahoga
en un océano de llanto,
tristeza que me olvida
¡y me deja llorando!...
Me remeces en dolor,
me sumerges en la nostalgia,
me quitas el consuelo...
y se lo regalas a mi debilidad.


Rosa

Crucé por un bosque
con ramas de mármol y pasto de seda,
con ríos de sangre hechos al olvido.
¡Un hombre loco se bañaba en él!
Crucé por un bosque
con tierra de miel y cascadas de licor,
con caminos de aire y piedras de algodón.
¡Un hombre loco caminaba!
Crucé por un bosque
con manzanas de chocolate enredadas en los árboles,
con pequeñas florecillas de mazapán y mostacillas.
¡Un hombre loco se las comía!
Crucé por un bosque,
llovía vino blanco y se bebía sabia.
La brisa aroma a caramelo me adormecía entre el pasto de seda.
¡Un hombre loco me observaba!
Me tomó en sus brazos,
se bañó en mi sudor,
caminó con su lengua por mi busto
y escondidos entre los arbustos fuimos uno.
¡Me amo hasta convertirme en rosa!
Ese loco y esta loca,
esa vida y esta otra,
ese bosque y este mundo.
¡Qué feliz se siente a veces cambiar el rumbo!
Más feliz me siento aún,
de yo querer ser rosa...


Asombro de los sueños

Abrazo mis sueños en busca de cumplirlos,
en busca de tocarlos, de alcanzarlos, de sentirlos.
Ellos son campos de colores sobre desiertos sombríos
y se asoman deslumbrados en mi destino.
Abrazo mis sueños con la mente dispuesta,
con los ojos cerrados, los ojos abiertos y el corazón alerta.
Con la vida presente, con la muerte en espera.
Abrazo mis sueños,
con quienes pretenderán derrumbarlos,
pretenderlos, torturarlos, envidiarlos…
Abrazo mis sueños,
con la esperanza de una niña y la proeza de una mujer.
Abrazo mis sueños con fe, optimismo y humildad.
Lucho, con la paciencia del sabio tiempo para palparlos,
con la fortaleza de una guerrera para merecerlos,
y el suficiente realismo para perpetrarlos.
Y si el futuro me mata y caigo al descanso eterno,
tú tomarás mis sueños, tú soñarás por mí.
Yo te los habré dejado en tu espíritu rebosado…
No te preguntes por qué seguir,
porque si el futuro me convierte en golondrina…
volaré por otros sueños,
intentando seducir al presente
y al sabio tiempo que los convierte en realidad.
(“Yo les he prometido a mis sueños abrazarlos
y nunca más darles una mirada incierta, cada vez que golpeen la puerta de mi casa y me pregunten hacia donde voy")


Amor Secreto

Reflejos asignados de tu imagen aparecen en mis sueños.
Vidas que pasaron, como la tuya por mi ventana,
quedándote tú plasmada en ella como el sol que amanece.
Yo solía abrir mi ventana para que entraras a besar mis sueños, mas no eras el sol que me pertenecía…
Yo dormía en tu regazo y callaba mi agonía;
tú contemplabas mi reposar, sin saber,
que mi lío, era un dulce amargo llamado: Amor.
Nos marchamos sin saber, la necesidad de un beso y
el apacible consuelo de un abrazo.
El sol esta apagado y mi ventana no es la misma,
Se ha cerrado para no dejar entrar a ningún otro ser…
que desee besar mis sueños…


Fuchinumá

Que un largo camino te guíe...
Que un sincero amor te ampare...
Que una sosegada estrella te ilumine...
Que unas suaves manos te enardezcan.
Que un importante sueño se te cumpla...
Que un mal recuerdo se te borre...
Que todo lo que emprendas... sea por todo lo que honres...
Que nada se establezca sin antes rescindir.
Que un buen amigo seque tus ojos cuando una pena vuelva a empezar...
Que una larga noche vele tus sueños imposibles...
Que nada en este mundo sea más airoso que tu despertar...
Déjame desearte el bien una vez más... antes de que despiertes.
Que una tierna sonrisa te contente...
Que un fuerte abrazo te fortifique...
Que unas entusiastas palabras te vislumbren...
Que un profundo respiro te agite el corazón.
Que un nuevo acontecer te devuelva la magia...
Que un largo viaje te devuelva la paz...
Que una gran sorpresa llegue sin avisar...
Que nada en la vida sea más real
que tu felicidad...


Pregono

Duerme... que no volveré a invadir tus sueños...
Reza... por el fastidioso perdón que te pido...
Gana... todas las batallas que alguna vez planeamos vencer...
Sueña... que aún existen otros mundos...
Ama... porque no todos decepcionan y no muchos entregan...
Vive porque aún no has muerto...
Recuerda... lo que nunca fue...
Mata... lo que fue y hoy no es nada...
Muere... cuando alguien te juzgue...
Olvida... solamente lo que no hice...
Vuelve... cuando pueda levantar mi cuerpo para abrazarte...
Canta... cuando encuentres la vocal adecuada para cantarle al amor...
Llora... cuando sientas lo que es dañar...
Ríe... cuando veas un nuevo horizonte...
Y recuerda... que siempre te amé...
siempre te he amado... siempre te amaré...


Eres

Eres como el viento que se lleva todo a su paso,
despejando los aires de los turbios laberintos del tiempo.
Eres como las olas del mar que se inquietan en las rocas,
tratando de envolver cada resto de sal adherida,
que semejante a mi alma suele ser una herida.
Eres como una estrella galopando por el universo,
intentando encontrar la forma de iluminarme.
Eres como una lluvia fresca que cae desde el cielo,
empapándome con sus encantos.
Eres como un ave mensajera de sueños,
con alas tan grandes como los ojos de Dios,
tan fuertes como las de un ángel.
Eres la luna de mi universo,
el sol de mi calor,
el ser más difícil de encontrar…
Eres un regalo de la vida…


Cuántas veces...

¿Cuántas veces ahondé en tu corazón cuando no querías que nadie lo hiciera?
¿Cuántas veces dormí junto a ti sin estar cerca?
¿Cuántas veces me perdonaste aun así, sabiendo que nunca te hice nada?
¿Cuántas veces me imaginaste en tu regazo sin tener nada que ofrecerme?
¿Cuántas veces lloraste por no poder escuchar mis silencios y romper con los tuyos?
¿Cuántas veces dijiste: "Te Quiero" con el corazón agarrotado?
¿Cuántas veces volaste hacia mis sueños, deseando quedarte en ellos porque no podías hacerlo en mi realidad?
¿Cuántas veces crees que le hablé a tu corazón mientras dormías?
¿Cuántas veces me besaste en tus pensamientos?
¿Cuántas veces me tuviste lástima, por no poder corresponderme?
¿Cuántas veces crees que te esperé?
¿Cuántas veces quisiste, pero dudaste?
¿Cuántas veces fui tu calma en tus vacíos más profundos?
¿Cuántas veces crees que esperé, pero tú nunca llegaste?
¿Cuántas veces tuve que suplirte con otros pensamientos para poder vivir?
¿Cuántas veces crees que traté de olvidarte?
Hoy... no queda tiempo para decir: Cuántas veces...
Alguien me ha vuelto loca,
duermo a su lado y respiro en su boca,
Oye mis silencios y los seduce con su amor.
Vive y muere en mis sueños,
bautiza mi realidad y descansa en mis faldas.
Me admira, no me lastima, se queda,
no duda, me aguarda como a ninguna...
alguien es ahora mi sacrificio...
alguien es ahora mi gran amor...

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