Libro de poesía: Cáncer De Alma (II parte)

Imagen de Vanessa Cristina Díaz Marín

Dueles

Duelen los espacios vacíos,
los minutos que no pasan.
Duele la forma en que te vuelves inalcanzable.
Duele tu mirada ciega al abismo de mi sentir...
Duele la maldita espera que no existe.
Duelen tus ojos reflejados en los míos
la primera vez que te vi.
Dueles hasta el alma... de no tenerte...
Duele el emblema de tu lógica.
Duele la forma en que me vuelves mujer.
Duele la vida que no me acompaña...
Duele la distancia que no se acerca...
Duele el momento que podrías llenar tú.
Duelen las palabras que existieron,
que salieron de tu boca.
Duele la infausta forma que tienes de añorar la luna,
lejos de mí...
Duele el medio que nos une...
Duele tu indecisión por sobre tu raciocinio.
Duele tu mundo hermético con distancias largas.
Duelen los pasos en el camino que dejé y no viste.
Duele el tiempo transcurrido, transformado en milenio.
Duele desearte y soñarte... duele la realidad...
Duele la fantasía...
Dueles.


Anuncio

Quisiera que mis pensamientos llegasen a ti
para que bailases con ellos,
danzaras alrededor de mi soledad,
sucumbieras en mi espacio vacío
y me extrañaras… como yo te extraño…
Emprendes en mi mente…
Rebasas mi corazón y lo remeces,
te posas en mi vientre,
colmándolo de locas mariposas multicolores…
¡Fragmentas mi alma en mil lamentos!...
Me robas una lágrima…
que no ves…
porque sólo estás en mis pensamientos…


Beso

“Beso... roce de rosas rojas,
aguas que se mezclan,
juego que se torna fuego...
Beso... tus labios y los míos,
yo la rosa y tú el rocío...
Un beso más un beso,
son dos besos y un navío hacia tu lengua...
Beso... la conexión de dos universos...
Beso beso beso...
¡Sí!...
Beso...
Tu silencio... y mi paz...
Mi furor y tu locura...
Un canto del alma...
¡Simplemente un beso!
refugiado...
en un simplemente verso...
Tu boca y la mía...
dos bocas estremecidas...
Te muerdo, lloras y sangras
me mojas, río y resurjo...
Beso... beso, beso...
¡Sí!...
Beso...


En la Luna

Acá, en la luna, las estrellas te compusieron una canción.
Acá creció una flor plateada y le puse tu nombre.
En su tallo, un pañuelo rojo y en sus pétalos
escribí nuestros momentos.
Acá, en la luna, vislumbro tu planeta
y dibujo en mi memoria
tu lento caminar.
Acá, en la luna, te espero,
sentada sobre una burbuja astral
que he creado con la fuerza mis suspiros...
Acá, en la luna, tu silencio puede ser mi paz;
mi bulla, tu alegría...
mi casa, también tu hogar...


Fuese

Eres la mañana aún no amanecida,
la noche aún no estrellada,
el sol frío de una primavera sin colores.
Eres todo lo que nunca has sido.
Eres la luna solitaria pensando en los poetas.
La represión de la libertad jugando a ser libre.
Eres la vida que vuela y pasa frente a la muerte,
guiñándole un ojo.
Eres la fantasía inalcanzable de un quijote.
El sueño fúnebre de un subconsciente romántico.
Eres el sonido de una melodía aún no inventada,
la amarga sensación de un café sin azúcar.
Eres tantas cosas,
antes de ser para mí;
eres el mar sin peces, el cielo sin ángeles;
el mundo favorito del mío alicaído.
Eres el ave con alas que aún no vuela.
Eres, incluso yo…
que aún no existo esperándote...


Hagamos el amor

Hagamos el amor,
lo sublime de dos tornados en un solo cuerpo,
la paz después de la catarsis,
plasmada en un momento indestructible.
Grita mi nombre
cuando me hagas tuya...
Hagamos el amor.
Nuestros pudores juntos,
el idilio de la pasión desbordada.
¡Bañemos nuestros cuerpos con la intensidad de la locura!
Grita mi nombre
cuando me hagas tuya...
Hagamos el amor,
tus labios junto a los míos,
nuestras manos entrelazadas,
nuestros cuerpos estremecidos,
nuestros brazos amordazados,
encadenados, enloquecidos.
Grita mi nombre
cuando me hagas tuya...
Hagamos el amor.
Tu estómago el tic tac de mi ombligo,
tu aroma en mi piel,
tu pecho en mis pechos,
un argumento entre nuestros corazones.
Grita mi nombre
cuando me hagas tuya...
Nuestras piernas sumergidas...
¡Tuya!
Nuestros espíritus conversando de sexo,
mi alma en tu alma,
la tuya en la mía…
Grita mi nombre
cuando me hagas tuya...


Luna gala

La luna dentro de mi clóset,
se ha vestido de turista,
ha querido ser artista
y hemos hecho una amistad...
Me ha dicho que está sola,
que un cometa la corteja,
indagando en su presuntuosidad,
mas sólo la deja menguante...
Ha danzado el Sau Sau
un par de veces sobre el anillo de crespón.
Las estrellas, su público, aplauden su meneo...
Pero ella quisiera bailar con el sol
el vals de los novios...


Mañana

Mañana, cuando ya no vivas en mi almohada...
me dormiré...
Mañana, cuando quiera gritar que te amo...
callaré...
Mañana, cuando el viento caiga sobre el suelo...
volaré...
Mañana, cuando no tenga a donde ir...
esperaré...


Nuestra morada

Existe un lugar en el cual no florecen
las estrellas en el universo.
Un lugar recóndito, sólo para nosotros.
Quizás se halla debajo de un árbol sin raíces,
entremedio de la barba de Jesucristo,
en un planeta lejano sin sol ni luna
o simplemente dentro de un panal.
¡Lo hemos escondido!
para que nadie lo encuentre.
Entre tanta gente no deseo
que sea más que tuyo y mío...


Complemento

Nos desnudamos desde el alma,
tu vientre me llama,
mis pechos te aclaman,
nuestros sexos van perdiendo el respeto...
Añoramos conocer la ternura de un beso genital...
Mis gritos entre tus piernas…
es lo que quiero darte.
La complejidad de un abrazo,
el sudor dulce y suculento,
en que tus células lleguen a ser las mías….
Mis gritos entre tus piernas…
es lo que quieres darme.
La pasión desbordante de tus besos en los míos...
en que mis células lleguen a ser las tuyas...
Mis gritos entre tus piernas...
Tus gritos entre mis piernas...
Una canción...


Quiero

Quiero que hagamos el amor.
Quiero que imagines lo hermoso
de dos tornados en un solo cuerpo,
la paz después de la catarsis plasmada en vientos tangibles…
Quiero que imagines nuestros sexos juntos,
lo puro de un leve dolor placentero,
el idilio de la pasión desbordada
en cada orgasmo unificado…
Quiero llenar mis pulmones de ti en cada gemido.
Quiero que me digas que tienes miedo
para acurrucarte entre mis bustos.
Quiero envenenar tus pensamientos de cosas bellas,
enseñarte que el morbo se mira con los ojos del alma
y no con el sexo banal…
Quiero que tiembles en mi cuerpo desnudo,
me bañes con tu intensidad…
Quiero que tu locura se robe mi cuerpo
y lo haga desaparecer.
Quiero el poder de tu cuerpo sobre el mío…
El descontrol de lo prohibido…
Quiero ser más que una noche.
Quiero que mi nombre se plasme en tus labios para que lo repitas una y otra vez,
cuando estés sobre mi cuerpo haciéndome tuya…
Quiero resbalarme en tu piel,
conocer cada movimiento que haces para satisfacerme… ¡complacerme!... ¡enloquecerme!…
Quiero guardar las sensaciones
para después recordarlas en mi vientre,
simulando que miles de mariposas se posan sobre el…
Quiero despertar en tu pecho,
navegar en tus aguas cálidas y vírgenes.
Quiero quedarme más del tiempo transcurrido…
Sentirte más allá de un todo o de un nada…


Yo quiero

Quiero ser tu paz,
la amante de tus sueños locos,
tu planeta regente,
tu partida sin final.
Yo quiero ser tu opinión en tu verdad sufrida...
Quiero ser tu calma,
tu insomnio y tus desvelos,
tus días callados,
tus noches de miedo.
Quiero ser la cura de tu veneno,
tu laberinto entre norte y sur.
Yo quiero ser la sangre que hace el recorrido por tus venas...
Quiero ser el control de tu ansiedad,
el deseo de tu pasión desbordada y delirante,
el dulce que lames sin contener,
el pañuelo húmedo que cura tu fiebre.
Yo quiero ser los puntos suspensivos
en tus frases más conmovedoras...
Quiero ser la almohada de los sueños
que inventas para volar,
tu muerte después de la vida.
Yo quiero ser tus lágrimas cuando
recorran por tu mejilla...
Yo quiero ser todas tus estaciones,
tu felicidad conllevada,
tu desdicha y tu descontento...
A cada instante ser tu amiga,
tu amante y tu enemiga...
Yo quiero ser todo cuanto tengas en el tiempo.


Ya no eres

Ya no eres el ángel que cura mis males.
Ya no tienes ojos de miel.
Ya no hay ternura en tus palabras,
ni siquiera eres la otra copia de mi piel...
Sólo eres la humedad de un alma siniestra,
la frialdad de lo que algún día fue intenso,
la vida ambulando como muerte en tu caminar,
tus pocas ganas de salvar lo nuestro...
¿Fui yo quien te asesinó?...
Quién no, si no mis perfidias...
Las que muchas veces me hicieron
la flor maldita de tu jardín.
Ya no eres ni la luz de aquella sombra
ni el regalo que Dios le concedió a mi mundo
ni las sobras de una compasión.
Eres la máxima humillación de mis falencias...


Volveré

Si no me ves a tu lado cuando despiertes,
busca el beso que dejé bajo tu almohada,
busca el suspiro que dejé en tu ventana
para que lo sientas como una brisa.
Busca la caricia que dejé en tus sábanas,
busca el gemido que dejé en tu memoria
aquella vez que posaste tus labios en mis pechos.
Búscame ansiosamente en tu despertar
y convéncete de que volveré otra vez…
Si no me ves a tu lado cuando despiertes,
busca en tu interior el sentimiento que te ata a mí,
busca el aroma de mi piel en tu piel,
busca el abrazo que te di
cuando te dije que quería estar contigo.
Busca los retratos de los momentos vividos,
busca la verdad de lo que siempre nos ha unido,
busca la emoción convertida en mariposa
y hazla volar como una ilusión dentro de tu alma…
Si no me ves a tu lado cuando despiertes,
cuenta los minutos que pasamos juntos
que serán menos de lo que tardaré en regresar.
Busca los recuerdos que te hagan sentirme cerca…
Busca las palabras que me hará retornar…
Busca la paciencia que te hará esperarme…
Búscame en ti y en todo lo que somos…
cuando estamos juntos.


Viaje

Vamos a caminar,
bajo el inmenso cielo.
Vamos a pasear por las calles aglomeradas,
tomados de las manos.
Vamos a sudarlas.
Vamos a gritar.
Vamos a estar locos.
Vamos a besarnos intensamente
delante de todos.
Vamos a comernos en la ciudad.
Vamos a caminar.
Vamos a mirar hacia delante.
¡Vamos a contar los pasos detenidos!
para tener siempre algo que recordar.
Vamos a caminar.
Vamos a mirarnos a los ojos,
sin mirar a nadie más.
Y solamente tú y yo
vamos a correr después…


Amanece en mí

Mírame, tócame,
siénteme, adorméceme,
desnúdame, enloquéceme,
cúbreme, acaríciame,
apriétame, relájame,
ámame…
Poséeme, penétrame,
tiéntame, mímame,
desátame, desángrame,
acógeme, deséame,
trágame, bésame
violéntame, asesíname...
alúmbrame, deslúmbrame,
coquetéame, sedúceme,
añórame, extráñame,
respétame, motívame,
suéñame, imagíname…
Amanece en mí…
Báñame, límpiame,
sécame, ahógame,
asfíxiame, agóbiame,
diviérteme, purifícame,
tranquilízame, delátame…
Amanece en mí…
Cántame recítame,
cuídame, consuélame,
diviérteme, sorpréndeme,
célame, perdóname,
respóndeme, ¡pregúntame!
Amanece en mí…


Ellas…

El corazón de una madre es como una flor.
En un jardín, cada pétalo es un milagro.
Ellas son los mejores médicos,
las más creativas cocineras,
las principales profesoras,
las más talentosas artistas,
las mejores amigas
¡y las más sobreprotectoras enemigas!


Tu barba esclarecida me dijo adiós

¿Recuerdas cuando éramos viejos?
En nuestras sillas mecedoras,
nuestras miradas se encarnecían.
De tanto mirarnos,
acabábamos en una sola silla…
Yo… sobre ti…
¿Recuerdas cuando éramos viejos?
Tú le cantabas a mis canas,
yo tejía sueños blancos para ti.
De tanto consentirnos,
acabábamos en una sola silla…
Tú… sobre mí…
¿Recuerdas cuando éramos viejos?
Nos jurábamos amor eterno,
nos pedíamos morir primero,
y nuestras arrugas sonreían,
cuando al amarnos temblaban nuestros cuerpos.
Hoy, somos jóvenes
y aún guardo en mi memoria
alguno de tus versos.
Aún quisiera que con tus arrugas,
me arrimaras con un beso.
Pero ya vez…
Fui tu lápida y tú la mía,
fuimos ancianos sólo por unos días.


Una ola de paz

Cuando esté bajo el mar, cumpliendo mis sueños,
querré escribirles.
Mis cartas llegaran mojadas.
Tendré tanto que contarles algún día…
cuando ustedes las guarden y las dejen secar.
Cada vez que anhelen escuchar una canción
emitida por un ave
que casi nunca o casi siempre
aparenta ser libre…
¡Recuérdenme!


A primera vista.

Tu flamante mirada despertó la ciega mía,
Entre tanta gente afortunada yo...
profesaba,
mi mirada en tu alegría.


Sadismo

Voy a ser la ramera que endulza tus noches,
hasta romperte en dos el alma.
No tendré compasión mientras me froto sobre tu cuerpo.
Te mataré a golpes de besos,
a golpes de orgasmos,
no me jactaré de lamerte hasta los huesos.
Rasguñaré tu espíritu,
morderé tu corazón,
te arrancaré la vida,
acabarás de morir en mi piel.
Guardaré tu sangre en un frasco,
beberé unas gotas cuando te extrañe
y en una botella de perfume
guardaré mis lágrimas con traumas,
para luego dártelas a oler.
Morirás en vida.
Pagarás… por haberme denigrado…


Surco del cuando

Cuando sientas que caes a un barranco sin fondo,
arrojaré mi cuerda.
Cuando creas que no hay salida,
yo te encontraré una puerta.
Cuando sientas que todo te atormenta,
te abrazaré…
Y cuando pienses que estás sola,
me multiplicaré…
Cuando llores,
yo secaré tus lágrimas.
Cuando se deseque tu corazón,
te regalaré un manantial de alegría.
Cuando todo lo asumas perdido,
yo volveré a regalarte fe.
Y cuando dejes de soñar,
un nuevo sueño te inventaré…
Cuando desistas de todo,
yo te detendré.
Cuando tropieces con amarguras,
extenderé mi mano.
Cuando sientas desamor,
cavaré en tu alma.
Y cuando el dolor te empañe,
te cubriré de paz.
Cuando te decepcionen,
yo buscaré perdones,
cuando te hieran,
yo renovaré tu sangre por la mía…
Cuando mueras,
yo también moriré.


¿Y qué encontré?

Busqué entre tus piernas el súbito respiro de mi boca,
mi inquieta forma de ansiar,
la suerte de las putas con afanes…
¿Y qué encontré?...
No más que un orgasmo clandestino… emergido de mi sexo.
Busqué en tu pecho la suavidad del alma,
el entero placer de acariciar,
la escabrosa sensación de mi pasión mujeril,
la furia de mis uñas rasguñándote la hombría…
¿Y qué encontré?...
No más que una carnal caricia… contaminada de caretas.
Busqué en tu regazo un bosque eterno de amor,
el gran anhelo de mi identidad femenina,
la única razón que me haría disfrutar
de tu erección paradisíaca…
¿Y qué encontré?...
No más que miedos…
Busqué en tus manos la dulzura de un ángel,
la gran rendición de mi instinto materno,
el ideal respeto por tu estampa…
¿Y qué encontré?...
No más que huellas de otras con las mismas intenciones…
Busqué en tus labios el beso perfecto,
la gran satisfacción de mi femíneo sentir,
la insuperable posibilidad para quedarme a tu lado…
¿Y qué encontré?...
No más que una lengua asfixiante y avasalladora,
tratando de comerme el espíritu…
Busqué en tus palabras el horizonte perfecto,
un lógico camino para mi futuro,
un estable sentido hacia mi vida…


¿Y qué encontré?...

No más que mil letras juntas
expresando tu propio ego masculino…
Busqué en tu mundo una promesa prodigiosa,
el gran sueño de mi soberanía femenina,
la última razón que podría retenerme…
¿Y qué encontré?...
No más que vacíos superpuestos en más vacíos…
Hoy…
soy yo la que muerdo,
porque ya no quiero la descarga de tu polución,
hoy sólo deseo la furia pura de mi sentir...


Prontuario

Estamos felices, pero tenemos pena;
tenemos pena, pero estamos felices.
Es la vida un vaivén...
Un siniestro abanico de posibilidades inciertas.
Naveguemos en ella como valientes y fracasados capitanes.
Odiamos los dulces golpes de desdicha,
amamos los amargos trofeos de felicidad.
Es la vida un vaivén de dos caminos,
siempre negro, siempre blanco,
pocas veces suelo gris en la inmensidad...
La dualidad perfecta de la bipolaridad mundana,
cuando no tenemos nada que entregar y mucho que sentir
o nada que sentir y mucho que entregar...
Tonto o sabio concepto: “Vida”,
la que muchas veces se convierte en enemiga
por importunarnos con la soledad...
Somos átomos en este tóxico mundo de ratoncitos felices con mirada triste.
Somos todo en la nada por un tiempo,
somos nada en el todo también...
Sólo dejaremos un recuerdo cuando la muerte nos invite a su morada,
un recuerdo en alguna tumba, en alguna foto, en algunas letras...
Wow, o en alguna cama...


Dondita

Mi mamá tiene carita de luna.
Lo delatan sus ojitos titilantes con ternura...
Mi mamá tiene carita de luna.
Lo delata su cuerpo de candelilla
y su resplandor de ágata pura...
Ella es noble como un abrazo a lo incurable,
tierna, como una cerecita bañada de chocolate.
En la boca de un deprimente,
comprensiva como el tiempo a su sabiduría;
solidaria, como el pan al mendigo.
Ella es entregada, como el mundo al humano;
trabajadora, como la hormiga a su tropa;.
graciosa, como la espontaneidad de una sonrisa;
simpática, la misma sonrisa pero más espontánea;
humilde, como una miguita de pan,
en la mesa de un presuntuoso.
Su alma contempla la vida con fortaleza.
Al hacerlo, su corazón con dolor
siempre guarda una palabra
que emite con gran devoción
cuando su vigor desvanece.
Ella llora cuando su alegría envejece,
sufre por el universo y su destrucción.
Ella es la misionera de luz,
en mis noches de tristeza
y en mis días de felicidad, ¡viceversa!
Ella es coqueta como el ave a su cielo;
hermosa, como el paisaje a los ojos de un ciego;
suave, como la nube a su aire:
sensible…como una niña en brazos de Dios;
carismática, como la calidez del sol.
Mi amiga, mi ejemplo de vida.
Quien nunca me deja caer,
quien me eleva con sus caricias
y me protege con su amor.
Ella… mi MADRE…


A - miga

Eres muchas veces la imagen que seca mis lágrimas
cuando todo es un pesar.
Eres la palabra fuerte de alivio que me levanta
cuando todo está desfallecido.
Eres la luz que apaga mi oscuridad,
cuando deseo la muerte.
Eres una princesa que sembró en mi jardín
una semilla de eterno cariño…
semilla que hoy es un árbol de verdadera alianza.
Juegos de niñez, cumpleaños de tortas inmortales,
adolescencia de sueños compartidos.
Es la historia de un jamás…
Yo contigo y tú conmigo.
Lágrimas, risas,
duelos y amaneceres,
un ángel entre la brisa…
Eso es lo que tú eres…


Luly

Lanudita de mi alma,
tus ojos son dos lunas,
son dos luces que apagan sombras,
dos cristales calmando mi soledad.
Glorifico la tierna sensación de acariciar tu lomo,
con la condescendencia infinita de mi ser,
acurrucando tus patitas perfiladas en mi pecho,
sintiendo contigo la otra parte de mi piel.
Tu andar tan femíneo y cauteloso,
es la elegancia que destella tu existencia.
Tu ronroneo es la vibración
que impulsa mis latidos a otros más potentes
y tu cola es la tela con que arropo mis anhelos.
Rózame con tu calma felina.
Contágiame con tu plácido dormir,
con tu bella pureza,
tu eterna intuición.
Lávame las entrañas,
cuida mis sueños en desvelos,
entrégame la contemplación del mundo…
dulcemente...
Lléname de tu paz,
hazme felina todo el tiempo,
convénceme de lo simple que es la vida…
Eternamente tuya… más tú, eternamente mía…


¿Estás?

Buscaré bajo la tierra
algún recuerdo enterrado...
Buscaré por el cielo
alguna nube que me llueva...
Buscaré entre la gente
algún mendigo millonario...
Buscaré entre los recuerdos
algún fatídico despido...
Y buscaré...
por si te encuentro...


Osario de una lágrima...

Otra noche más de lluvia...
Granizos de desesperanza...
Padre... ¿por qué me has abandonado?...
Me desvanezco.
Hormiguitas hambrientas recorren por mis venas.
Madre... ¿por qué me has desalentado?...
Esperar a que salga el sol
suele ser inesperado para la lluvia...
Las hormiguitas mueren lentamente
en el cementerio de mi alma...
Vi a mi ángel mientras lloraba...
¿Cómo saber lo que me dijo?...
¡Sí, grité!


Séptico

Después de un largo viaje, te encontré,
navegando en tu propia mierda...
Traté de salvarte,
no pude y lloré...


Vidorria

Fiel pecado de amarguras...
¡La muerte! El gran temor de mis noches oscuras
y mis días callados...


Hecatombe

No existen soles fugaces
para pedir deseos de día...


Amigo pez

Me sumergí en un lago;
un pez estaba triste.
Me dijo: “Niña ya no llores por mí...”


Susurro

¿Hacia donde van las palabras
cuando quieres llorar a solas?...


Luna muerta

Tendré tanto que contarle a mis papeles
cuando ya no estés...


Tu calma

Rompe tus párpados ensangrentados...
Muere si es preciso para volver a nacer...


Ansia

Tiempo desnudo
ante la sombras de un ayer
que no fue mañana...
Extraño el futuro que nunca tuvimos...
¡Malditas reconciliaciones sin abrazos eternos!


T-Tas

Dos flamantes montañas exacerbadas
invaden mi cuerpo,
se derrumban,
como castillos de agua.
Dos eróticas locuras adornan mi cuerpo,
pecados marchitos
como el viento creador del alboroto
de las hojas secas en otoño.
Dos madres en busca,
de un mordisco de tu boca.
Dos cómplices amigas
del tiempo.
Dos condenadas a vivir juntas
en un solo cuerpo.
Dos locas aventuras de tus manos...
sosegadas en tus deseos...

A Medianoche

Si entras a mi mundo a medianoche,
descubrirás lo que jamás has visto en mí...
Yo expresaré con súbita voz:
–Has vuelto...
La noche beberá mi llanto como un pañuelo negro...
Me derramaré sobre tus hombros luminosos,
mojaré tu alma para que empatices con mi dolor...
Tendrás tanto que recorrer por mi mundo a medianoche...
Cuando sientas que tus manos se empapan con mis lágrimas,
tendrás tanto miedo,
vomitarás sobre mi abismo...
Yo limpiaré tu boca con un pétalo de rosa...
y te diré, aquietándote:
–Perdón perdón...
Querrás abrir todas las puertas de mis ilusiones,
todos mis sueños atrapados en rincones siniestros,
todas mis risas volviendo a cantar.
Yo te diré en silencio:
–Es tarde...
Si entras a mi mundo, a medianoche,
te pido que no cuentes lo que veas,
que no expreses lo que sientas,
mejor hazte una idea...
Cuando entres a mi mundo, a medianoche,
sentirás mi corazón a oscuras, temiendo como una niña...
Yo te diré con la voz de la melancolía:
–Déjame sola.
Si entras a mi mundo a medianoche
y vez que estoy durmiendo sobre mi locura,
no me despiertes, ni trates de soñar conmigo…
¡No trates de cambiarme!
Sólo déjame dormir eternamente entre tu abrigo.
Hará que guarde la dulce sensación de tus caricias.
Puede que no vuelva a temer
en mi mundo a medianoche
y de pronto en mí... aflore una sonrisa...
Mi mirada se vestirá de fuego cuando debas partir,
de mi mundo a medianoche...
Yo te diré de luto:
–Gracias... por haberme enseñado
lo que es el amor... ahora no me alcanza la muerte.


Mitos

Caricias sin deseo,
besos sin bocas,
abrazos sin brazos,
sexo sin placer.
Miradas sin pupilas,
amor sin pasión,
pasión sin amor,
sentido sin sentido.
Venas sin sangre,
llanto sin lágrimas,
cuerpos sin almas,
sediento sin sed.
Enemigo fiel,
moribundo radiante,
conciencia limpia,
final feliz.


Fuimos Uno

Somos dos que fueron uno.
Éramos uno
y hoy, como nunca, nuevamente somos dos.
Éramos dos en un solo cuerpo,
aglutinados hacia un mismo destino.
Éramos amantes, cómplices,
viejos, jóvenes,
amigos y enemigos.
Éramos tú y yo…
los más unidos.
Hoy somos dos,
fusionados a otras almas,
para olvidar, ¡para olvidar!
¿Para olvidar?...
Hoy somos dos,
y sé que mañana
sobre tu tumba lloraré,
mas no moriré contigo.


Parajes de un sueño

¿Recuerdas cuando hicimos el amor en un sueño?
Yo era tu estrella,
tú mi violento cometa volador.
Fui tan tuya
como la luna lo es del sol.
¿Recuerdas cuando hicimos el amor en un sueño?
Si hasta me parece que fue hoy.
Aún mi cuerpo reclama tus delirios,
aún recuerdo…
que hasta el placer nos envidió.


Al Flaco

No llores, cielo,
que las nubes se ahogarán y el sol se asustará,
al ver todo mojado.
No llores, cielo,
que las aves detendrán su vuelo y las estrellas se apagarán
al no poderte dar consuelo.
Tuve tanto miedo un día,
con tu nobleza me llenaste de alegría.
¿Cómo he de abandonarte?,
si fuiste mi alivio en noches de agonía.
Me empapaste con tu sangre,
me abrigaste con tu manto,
me calmaste con tus palabras,
me fortaleciste con tu fe.
No llores más…
El viento cantará para ti:
“Imagine all the people living life in peace.”


Quédate

Quédate conmigo esta noche,
desnúdame el alma,
delátame entre las sombras…
Quédate conmigo esta noche,
abrázame si tengo frío,
cántame si tengo miedo…
Quédate conmigo esta noche,
cúbreme con tus manos de seda
y cuando amanezca…
deja que el sol,
nos sirva el desayuno…


¿Te vas o no?

Pasan los autos por la calle,
las moscas por el aire,
los peces por el río.
Pasan los problemas y los líos,
mas mi amor no pasa,
no se marcha ni lo olvido…
Pasan los perros por los árboles,
los gatos por los tejados,
los cometas por sus rumos.
Pasan los viejos moribundos,
pero mi amor no pasa,
mas decae con el viento que lo arrastra…
Pasan los años mágicos de una Pascua,
los Años Nuevos,
las Fiestas Patrias.
Pasan los días, pasan las almas,
mas mi amor no pasa,
no se muere ni se cansa…
Pasan las letras por este escrito,
pasa todo, todo pasa,
¡pero mi amor no pasa!
Más se aferra a mi presente,
y se queda en mí…


Ella

Ella no te abraza con el alma.
Ella no te besa con el corazón.
Ella se duerme pensando en ti,
mas no desvela.
Ella se muere por ti,
mas no agoniza.
Y mientras yo muero de celos,
ella con una mirada te hipnotiza.
Ella te comparte con la vida,
no te alaba ni lastima,
mas no le guardo rencor a ella…
porque tú eres mi dolor.


Posdata

En una eterna primavera,
dormiré sobre las flores.
En las esperanzas desoladas,
dibujaré mis sonrisas.
Con una creyente promesa
alimentaré mis ilusiones.
Y con palabras agraciadas
serenaré mis incertidumbres.
Rescataré de un sueño de terror a mi ángel sufriente.
Y en un delirio de persecución
clamaré a mi Padre,
que supongo es infinito.


Una vez aprendí…

Una vez,
aprendí que llorar
es tan simple como una pulga,
sobre el lomo de un perro.
Una vez,
aprendí que soñar
es tan simple como un ave,
emprendiendo el vuelo.
Una vez,
aprendí que temer
es tan simple como un ratón,
huyendo de un gato enemigo.
Una vez,
aprendí que reír
¡es tan simple como una brisa,
refrescada en una roca!
Una vez,
aprendí que volar,
es tan simple como una ola
que revienta en alta mar.
Una vez,
aprendí que amar
es tan simple como el humo,
que brota al expirar.
Una vez,
aprendí que vivir
es tan simple como un anciano…
que ya no puede respirar…


¿Y qué es?

La vida es una sensación,
un contraste de luces estratosféricas,
un porcentaje de lo que es la muerte,
o el infierno mismo.


Mi ausencia

¿Qué se puede escribir con el alma vacía?
¿Qué se puede enunciar con el corazón apagado
y las entrañas adormecidas?
¿Qué se puede entregar estando ciega de ilusiones,
y los oídos tapados de tanta incredulidad?
Tengo frío…
¿Hacia dónde habrán marchado mis sentidos
y los hastíos de soledad? ¿Se habrán fugado con mis latidos,
llevando al desamor como bandera representante?
¿Acaso fallezco en estas líneas reinventándome,
en busca de otro camino, otro rumbo u
otra manera de hallarme?
¿Dónde están mis locas ganas de ganas?
¿Mis tontas ganas de nada y mis enfermas ansias de andar?
¿Cómo podría seguir el camino con los pies heridos,
el corazón destrozado y el espíritu a medio apagar?
¿Cómo se vive después de morir?
¿Quién dijo YO?...
¡Vendo mi alma al mejor postor!
¿Dónde están aquellos seres que juraban amor eterno e incondicional?
¿Patrañas? ¿Ensayos?, ¿Falacias?
¿Dónde, cómo, cuándo, qué? ¿Por qué?... ¡PARA QUÉ!...
¿No hay mal que por bien no venga? ¿Tiempo al tiempo? ¿Dios sabe por qué hace las cosas?
¿Todo pasa por algo, más ocurre para mejor?...
BLA BLA BLA
¡BLA BLA BLA!... ¿BLA?...
¿Blanco, negro o matizado?
¿Amor o desamor? ¿Lo uno o lo otro? ¿Ambos?
¿Si, no o tal vez? ¿Me quedo o me voy?
¡GRITA!...


Necrofilia del alma

Vengo de tu postrema sepultura,
con el corazón roto y disecado,
a cuestas lo imborrable del pasado,
por dentro la desencantada viuda pretendiendo ser fuerte.
Algo me hace creer que no has muerto
¿o desearía creerlo para poder resistir tu inapelable partida?
¡Maldita despedida!
Hoy sangro por dentro.
¿Dónde fue tu alma, amor mío,
que por no encontrarla,
en mi presente soy una princesa sin castillo
y una estrella sin brillo?
En la tumba de tu desamor he dejado una rosa.
¿Sabrás que te lloré, amor,
y que por más que lo intento, mirar mi vida sin ti
es una condena escabrosa?
¿Cuántas veces resucitaste entre mis brazos?
Yo te reavivaba con mis besos.
¿Cómo podía dejarte morir si eras en mi vida un universo
y la felicidad eterna entre mis versos?
Hoy te dejo morir con el dolor hecho carne.
Te desencadeno de mi mundo, aunque después sea tarde…
¿Sabías que las cadenas salpicadas quedaron de tristeza?
No fui yo quien murió y aun así no respiro.
No fui yo quien partió y aun así no te olvido.
¿Qué será de mí, sin ti, en este mundo podrido?
¡Adiós amor!...
¿Adiós, amor?
Que descanses en paz…


Panic Disorder

Maldito demonio devorador mental,
me ahogas en el miedo,
absorbes mi confianza,
asesinas mi libertad,
Caníbal de mis emociones,
exterminas mi paz.
embriagas mi noradrenalina.
¡Sucesor de mi felicidad!
Duende maligno creador de náuseas,
insecto voraz donante de penurias
me carcomes el alma…
hasta liquidarme…
Desbordante sentimiento de terror,
frío que quema,
fuego que hiela,
siento morir aunque no quiera…
¿Anti qué? ¿Ansio qué?...
Ansiolíticos antidepresivos
descendientes de mis subterfugios…
Ustedes son mis alas…
Morir en diez minutos,
resucitar,
temer que llegue otra vez…
¡Aquello no es vivir!


Agónica

Ella ya no sangra,
el tour por sus venas se ha estancado,
su dermis ya no brilla junto al sol.
Ella está muerta…
Ella ya no llora,
fenecieron sus lágrimas,
sus ojos ya no parpadean.
Ella está muerta…
Ella ya no sufre,
se agotaron sus fuerzas,
sus labios ya no cantan.
Ella está muerta…
Ella ya no ríe,
se ha sellado su boca,
sus latidos al compás del reloj sólo indican…
que ella está muerta… ¿Muerta?...
Ella ya no cree,
se han acabado sus esperanzas,
su imagen ensimismada sólo refleja…
que ella está muerta…
Ella está muerta sí…
Muerta…
Muerta…
¿Quién la mató?...


¿Aún?

No sé si aún mi cuerpo sea la inspiración de tu deseo.
No sé si mi carne sea la pasión de tu hambre intrínseca.
No sé si mis labios, mi cuello, mi ombligo y mi entrepierna
hoy sigan siendo el regalo que le puedo hacer a tu alma.
No sé si todo mi ser aún siga siendo el arranque de tu río.
No sé si mi feminidad hoy sea la motivación de tu placer…
Como sea… yo sigo siendo tuya, toda yo, entera para ti,
sin cadenas en mi ser.
Cuando me tocas soy más libre…
¿Aún lo crees, amor?...
¿Aún lo sabes tú?...
Porque tú eres la inspiración de mi deseo,
la pasión de mi hambre intrínseca
y el regalo que le puedes hacer a mi alma…
Tú, amor mío, sigues siendo el arranque de mi río
y la motivación de mi placer…
Dime… ¡más aún, grítame!
que sigues siendo tú, solamente para mí,
sin cadenas en tu ser…
Que no lo has olvidado…


Corazón Vomitado.

Mon amour,
comienzo a respirar sin sus pulmones,
comienzo a sanar feas heridas,
comienzo a caminar sin su entrepierna,
comienzo a vivir mi propia vida.
Mon amour,
con tinto en mano he de purificar
mi corazón gangrenado,
mientras trago los consejos
de los amigos hastiados con mi agonía.
Mon amour,
yo a usted le amé.
Tanto no lo sé.
De pronto vomité…
Quería dominar mi alma vacía.
Mon amour,
reencarnada en los detalles
se rompe mi corazón.
¿Quién puso la flor en ese camino?
¡Quién fue Dios en nuestro destino!
Mon amour,
por usted casi muero
y asesino cada uno de mis días.
Ahora moribunda, sólo puedo recordar,
el fúnebre episodio de un “Nous”…


Vagabundo

Hombre triste,
que has despojado tu alma como un trapo sucio,
que has renunciado a tus recuerdos en tu vientre de alcohol,
que has perdido las batallas nunca perseveradas,
que te has rendido ante Dios
como un niño desprendido de la mano de su madre…
Hombre solo,
que has dormido en plazas,
rincones y calles,
que has engendrado tu muerte sin preguntarle a la vida…
¿qué habría sido de ti con una simple mano amiga?
Hombre enfermo,
que has clamado en el infierno,
que has perdido el miedo de tanto temer,
que has soltado tus ataduras en las veredas solitarias,
que has hecho de tu pan duro el caviar de tu existencia…
Hombre dios,
porque te hemos abandonado.
¿Por qué te hemos abandonado?
¡Por qué te hemos abandonado!
Me dueles hasta los huesos,
Me culpo por ese beso que tanto necesitas y no te di…
Hombre niño…
Desolado, empobrecido,
solitario y envejecido,
¿Cuál será tu destino?
Si en cualquier parte podría ser
menos en los brazos de un amigo…
Hombre vagabundo,
con una caja de vino compartes el mundo.
Mientras los magnates beben champán en sus tronos,
yo pienso…sólo pienso…
¿Quiénes serán entonces
los verdaderos hijos de lo inmundo?


Yo sé lo que es morir

Yo sé lo que es morir,
tocar fondo y rendirse…
Alguna vez me alimenté de mis propias lágrimas
y tuve mi cerebro hueco.
Yo sé lo que es morir,
comer y defecar al mismo tiempo…
Alguna vez sacié mi hambre con los recuerdos
y tuve el alma desgarrada.
Yo sé lo que es morir,
levantarse por inercia…
Alguna vez fui un zombi entre la multitud
y tuve el espíritu podrido.
Yo sé lo que es morir,
desear que llegue la noche,
no querer despertar ni en esta ni en otras vidas.
¡Yo tuve el corazón entristecido!
Yo sé lo que es morir,
escuchar las palabras de un amigo y no sentirlas…
Alguna vez aburrí a mis semejantes
y tuve el cuerpo entumecido.
Yo sé lo que es morir,
no desear vivir sintiendo mis latidos…
Alguna vez traté de envenenarme con mi presente
y tuve el instinto del suicidio.
Yo sé lo que es morir,
cortarme el cuerpo sin desangrarme…
Alguna vez me rendí ante el coraje
y tuve ganas de no sentir más.
Yo sé lo que es morir,
pasar de blanco a negro.
Alguna vez los buitres carcomieron mis energías
y tuve el patético sentimiento de autocompasión…
Yo sé lo que es morir,
pensar que Dios es injusto.
Alguna vez deje de creer en todo y en todos
y tuve la desesperanza en mi poder.
Yo sé lo que es morir,
sentirse sola entre las sombras,
embriagarme hasta no entender de mi existencia
y tener asco de sí misma.
Yo sé lo que es morir…
Muriendo fue como maté a otros…
que con mi cerebro hueco, mi alma desgarrada,
mi espíritu podrido, mi corazón entristecido
y mi cuerpo entumecido,
quisieron morir también…

Agradecimientos
Agradezco a Dios por regalar talentos, a Editorial Forja por acoger mi esencia, a todos aquellos quienes me inspiraron, a la vida por sus altos y bajos, al mundo por su belleza y toxicidad y a todos quienes están del otro lado Leyendo.

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