Quiero Paz, quiero una pausa...

Imagen de Pablo Alberto Saavedra Ortiz

Parto agradeciendo la preocupación y los buenos deseos de muchos de ustedes familiares y amigos lectores…los saludos de Carmen María Baeza, de Macarena del Pilar Durán y de muchos mas…Déjenme contarles que junto a mi esposa estamos bien…al igual que toda mi familia…eso si con muchas pérdidas materiales -como la mitad de Concepción- afortunadamente mi señora ya se encontraba de vuelta en la ciudad ese día..y para celebrar fuimos a un íntimo concierto del cantautor Eduardo Gatti en un pub del sector Pedro de Valdivia en Concepción..y una vez de vuelta en nuestro departamento…la tragedia…nuestro bello edificio en la comuna de San Pedro de la Paz quedó inhabitable....Luego de la espesa bruma de la mañana interminable estuvimos por algunos días en casa de familiares…volvimos a los días después y “la ausencia estaba en todo: en los libros del velador, en las toallas, en la ropa tendida, en la carta dormida. Durante un instante te quedas colgado mirando un rincón en la pared…nada que ver, nada que hacer…La pena extiende una película por toda tu piel, y por ella resbalan noticias y deberes”

Muchas cosas inconclusas el día aquel…nunca terminé de pintar las protecciones de la ventana, nunca hice la repisa que siempre me pedías…nunca ordené los libros y revistas viejas del mueble que cayó... y mi blog de la trova..(http://detrovayotrascosas.blogspot.com)... “Pero entonces sientes que algo te agarra de las solapas y te levanta del lugar al que estabas atornillado. Recuerdas todo lo que queda pendiente. Recuerdas lo afortunado que eres por haber asistido al alumbramiento de unicornios y pegasos, a la lluvia de meteoritos que dibujó el cielo de tu vida tantas noches de verano, y reconoces en la ausencia que habita toda la casa retazos del mundo que desapareció…Eres tú. Estás de vuelta.”…desde ya hace casi un mes nos hemos trasladado a la ciudad de Yumbel que nos ha acogido  de maravilla...aquí encontramos una casa, pequeña pero muy acogedora donde estamos comenzando otra vez – tenemos trabajo aquí- y estan todos invitados al parrón del gran patio…aquí olvidaremos lo que se tenga que olvidar…lo cierto es que el verdadero terremoto, la tragedia real vino después…lo veia y no lo creia…robo, saqueo, violencia, disparos, histeria, destrucción, desabastecimiento, sed, oscuridad, hedores…”algunos tenían su despensa mucho mas llena que cuando la vida era normal. Los que abrazaron cajas de medicamentos que jamás podrán pronunciar ni usarán pero amenazaron la vida de miles. Los que sacaron maquinas de ejercicio de La Polar, pero después les gritaron "Tsunami" y se acordaron que aglutinar tanta cosa inútil se va con la ola…Las ratas disfrutan cuando se voltea el basurero. Ellas luchan por que no vuelva la luz y el orden. Son infecciosas. Dicen que en la emergencia se conoce quien es quien y en la octava región descubrimos realmente a nuestros vecinos, a nuestros familiares y amigos… y a nosotros mismos..”

“…no se si mucho se, o poco al fin, solo se que te quiero a ti…”


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Comentarios

Imagen de Carmen Baeza Lizama

Son tantas las emociones que

Son tantas las emociones que se me vienen a la mente, que casi no sé por dónde comenzar a escribir.

Lo primero es que me alegro muchísimo saber que estabas con tu señora y que esa separación tan sentida que nos contaste, ya era parte del pasado.

Con respecto a lo sucedido producto del terremoto, sin duda, caló fondo en todos nosotros. No puedo dejar de recordar en este momento lo que escribió Cecil, otro miembro de la Comunidad de la Región del Biobío, cuando nos comentó su experiencia post terremoto. Cecil finalizó con un párrafo que te voy a citar, porque es la misma sensación que expresas tú en el texto…“lo que siguió después me lo guardo por vergüenza y por respeto por esa gente que generosamente ayudaron, por los que aún colaboran del extranjero”. Simplemente eso, la memoria es selectiva y para esos episodios tan indignos es mejor ni siquiera mencionarlos, porque enlodan a un país entero.

Pablo, contigo es imposible bloquear las emociones; tu forma de narrar tan simple, pero tan profunda hace empatizar con cada una de tus palabras. La fuerza está en lo sincero y honesto de tus relatos, lo que se agradece y valora, sobretodo en tiempos en que los sentimientos no se exteriorizan mucho, ni menos públicamente.

Muchas gracias por la canción de Gatti. Somos varios los que queremos paz, una pausa y morir de amor en la mirada de otro, pero también somos varios los que queremos que no hayan más barcos de soledad…

MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!

Imagen de Julie Placencia Gatica

Emotivo relato de esta

Emotivo relato de esta experiencia traumática que nos afectó a todos, ya sea más o menos.

Me alegra que tú y tu esposa hayan reinventado su paraíso en Yumbel. Allá, en tu nuevo hogar,  podrás construir la repisa, ordenarás tus libros y podrás seguir soñando junto a ella bajo la sombra de ese parrón.

La tienes a ella, te tienes a ti y una vida por delante juntos para reconstruir o, más bien, para afianzar lo indestructible.

Un abrazo y mucha fuerza!!

Julie.

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