LIDIA LLANOS BONILLA, UNA MUJER EXCEPCIONAL ...

Imagen de Leopoldo Sebastián Martin Ramos

 

Lidia Llanos Bonilla

Fue una mañana excelente, en un fin de semana chillanense… Tuvimos ocasión de visitar la casa de una amiga que nos recibió desbordando alegrías por el encuentro postergado tantos años; entregándonos la generosidad de su recuerdo no contaminado, y afincado sólo en las rememorancias nobles.

Ciro Vargas Mellado, periodista de larga trayectoria en la prensa escrita y la radiotelefonía, su cónyuge Sonia Roa Mena, amiga de Lidia Llanos Bonilla, amable anfitriona, y quién escribe parte de estas líneas, fuimos protagonistas de una reunión inolvidable. Conocimos de las incursiones poéticas y de las prosas de Lidia; las cuales – escondiendo más de una auténtica modestia – son expresiones sencillas sobre las cosas que le acontecen con frecuencia, sus ámbientes inmediatos: su casa, su cuadra, su palmera centenaria y el gorjear de los pájaros de su jardín… infaltables: sus hijos y sus nietos… sin frisar muchos años, esta noble dama, exuda su condición de “mamadre” ( como canta su amigo, el poeta Neruda, a doña Trinidad Marverde. De su conocimiento del poeta y su casa en Ñuñoa – Michoacán – habrá ocasión de escribir más adelante ) … la diferencia con doña Trinidad está en que Lidia no anda por ahí “ con suecos de madera”. Nos obsequió su libro “ POEMAS, VIVENCIAS Y CRÓNICAS ”, con la portada diseñada por Carol Avila Navarrete. Impresos en Talleres BERAF, San Pedro de la Paz, con la autorización expresa de hacer uso de sus textos. Más que una entrevista, quisimos aprehender algunas de sus vivencias y visiones literarias… luego de revisar nuestras notas – que habrán de quedar como tarea futura -, optamos por incorporar en ellas, una prosa – MI CASA - y un poema – MANOS – de nuestra buena amiga LIDIA LLANOS BONILLA, teniendo la convicción más firme que esos textos muestran con mayor verdad la sencilla, trascendente y más honesta manifestación de una mujer excepcional…

 

Leopoldo Sebastián Martín Ramos

 

MI CASA

“ En su patio se encuentran añosos naranjos, limoneros y una centenaria palmera que erguida y majestuosa ha sido testigo de tiempos inciertos. Aquí nacieron hijos: Vida, Esperanza y Futuro. Muerte: sueños rotos, dolor, desgarro del alma, fallecimientos del ser querido y de los que siguieron. Aquellos amigos con los que disfrutamos momentos importantes y que también partieron al silencio eterno. Otros permanecen en un rincón apartado de nuestro corazón. Intereses y causas diferentes toman nuestras vidas cuando desaparece el esposo y en ese momento nos preguntamos: ¿ Qué tipo de personas somos ? Niñez de mis hijos y también de mis nietos en esta nuestra casa disfrutaron de sus primeros juegos y de aquel columpio que yace en el jardín esperando inmóvil la llegada de algún nieto para cobrar vida. En aquel dormitorio está el closet con un cajón con llave de una de mis hijas que por años ha permanecido así. ¿ Guardará sus primeros sueños de niña y adolescente ? En otra pieza están los álbumes con fotos en blanco y negro que yacen durmiendo hasta el día en que vienen los hijos y juntos las vemos; es momento íntimo para los recuerdos. Ellos con sus hijos y yo con mis hijos y nietos. ¡ Curiosos, los niños preguntan por todas las fotos que pasan ante sus ojos: “ ¿ Quién es éste ? y ¿aquella ? ” Ella es tu abuela… “ ¡ Pero cómo tan distinta! ”. Ellos no saben que la vejez deja huellas y nuestros cabellos se van tornando blancos y la piel ajada cubre nuestro rostro. Allá al final del patio se encuentra la Biblioteca y la sala de estudios donde aún cuelga aquel pizarrón testigo de risas y horas de estudio con amigos y compañeros, desvelos de una mala nota. Hoy ya mis hijos dejaron la casa paterna, formando sus propias familias, pero siempre vuelven. De hecho todos ellos conservan las llaves y guardan algunos objetos. Yo secretamente, confesaré que es una forma de tenerlos muy junto a mí. Algo me conmueve y es que mis nietos han aprendido a querer este hogar y me piden y me ruegan que nunca venda esta casa cálida y llena de recuerdos y en algunos de ellos de la niñez ya ida. Hoy bajo este corredor busco aquella mecedora, la misma que sirvió de apoyo a mi inolvidable madre y cerrando los ojos, recorro cada lugar ya descrito y que hoy están vacíos. En mi imaginación siento aquellas risas, pasos y carreras y también sus llantos y al abrir mis ojos veo con nostalgia que solo fue un sueño. ¡ Cómo siento que estoy envejeciendo junto a mi casa con tantos recuerdos que hemos ido acumulando en casi medio siglo !. Hoy viajo sola, donde me esperan los nietos más pequeños y por qué no decirlo, buscando “ Lunas Plenas” donde están los poetas que se inspiran en el amor y la naturaleza. Luego vuelvo a mi vieja casa donde me espera mi hermoso gato fiel y el melodioso trino de los gorriones que anidan en aquellos árboles y ahí me encontrarán uno a otro día, barriendo mi patio, recogiendo naranjas y también limones que el viento implacable de este crudo invierno ha ido esparciendo en ese lugar. Las sombras se acercan cubriendo mi casa y el patio. Ya llegará el día con otra esperanza y yo daré gracias al Supremo Hacedor que aún estoy viva, me desplazo sola y mi viejo corazón aún está vibrando.”

 Libro de Lidia Llanos Bonilla

MANOS

Estas manos mías lanzaron al viento transmitiendo en morse con su punto y raya íntimos mensajes, dolor y esperanza. Estas manos mías seguras y firmes labraron la tierra, sembraron cien plantas que hoy son árboles. Plantaron las flores de mi jardín salvaje. Florecen, perfuman, mi último paisaje. Estas manos mías escribieron cartas de amor y también de dolor. Amasaron el pan, lo saborean mis hijos. Sirvieron el mate al padre y madre amada, en noches de invierno junto a aquel brasero cálido cuadro de unión familiar. Acariciaron y enjuagaron lágrimas Imploraron por el dolor propio y de los amados. Entrelazaron hilos en géneros nuevos Bordando figuras y las iniciales de todos los nietos. Estas manos mías ya están ajadas, las siento torpes, vacilantes, temblorosas y ahora, vacías.

 

 

 

 

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Comentarios

Imagen de claudia beatriz lara vásquez

Don Leopoldo, agradesco sus

Don Leopoldo, agradesco sus cordiales saludos, siempre es bueno destacar la nobleza de gente amiga, tal como lo hizo usted en su artículo.

Un abrazo,

Claudia

Imagen de Julie Placencia Gatica

Gracias por sus palabras, don

Gracias por sus palabras, don Leopoldo. Y sí, me gusta escribir, pero también leer esas letras escritas desde el fondo del alma, como lo hace usted y la sra Lidia.

Sería un honor que ella leyera lo que ud. ha llamado mi "recreación" de su hogar.

Un fuerte abrazo y estamos en contacto.

Imagen de Julie Placencia Gatica

Don Leopoldo: Lo felicito por

Don Leopoldo:

Lo felicito por su artículo! En el se muestra el afecto infinito que tiene usted por su amiga y por las letras.

Gracias por compartir aquí las vivencias de la señora Lidia plasmadas con tanta alegría de vivir y dando las gracias a Dios por poder desplazarse sola por aquella casa tan bien descrita en el papel y, en la realidad, tan llena de magia a través de los olores cítricos de las frutas que caen al patio a causa del viento implacable; del ronrroneo del gato y del trinar de los gorriones que alegran la casa de Lidia, junto con esos recuerdos que dejaron sus hijos y el calor de los viajes que le entregan sus nietos.

Un afectuoso saludo.

Julie Placencia.

 

Imagen de Leopoldo Sebastián Martin Ramos

Mi dilecta dama Julie, no

Mi dilecta dama Julie,

no sabe cuánto me ha gratificado su comentario sobre el modesto trabajo realizado en la presentación de la prosa y poesía de nuestra querida amiga Lidia.

Usted tiene tanta poesía, como la suya de Lidia, para rememorar las frases de sus trabajos. Estará feliz de la recreación que ha hecho de su hogar maravilloso y de los recuerdos de nietos y mascotas.  Albricias doy, con mucho cariño, por su afectuosa comunicación.

Con los sentimientos de mi especial consideración.  Leopoldo

 

Imagen de claudia beatriz lara vásquez

Don Leopoldo, que lindo que

Don Leopoldo, que lindo que alguien pueda escribir algo tan bonito de  una persona amiga...

Desde Santa Bárbara

Claudia

 

Imagen de Leopoldo Sebastián Martin Ramos

Martin Ramos 11/02/2010 -

Martin Ramos

11/02/2010 - 11:23

Mi querida dama,

aprecio con sincero agrado la manifestación de su conceptuoso mensaje de respaldo a las notas que se refieren a nuestra querida amiga Lidia... sin duda, su prosa y poesía aportan el agrado del texto.

Muchas gracias y cordiales saludos.   Leopoldo

 

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