
Este concurso, se realizó por primera vez en 1973 y fue una iniciativa organizada por el municipio porteño, que adquirió con el tiempo una notoriedad, que lo puso a la par con sus similares de Sao Paulo y de la Habana.
Este certamen contó en sus años de existencia, con la participación de obras de artistas provenientes de más de una veintena de países de los distintos continentes, quienes participaron en las disciplinas de gráfica, pintura y escultura.
De entre las obras ganadoras y seleccionadas, podemos encontrar a entonces jóvenes promesas nacionales, que posteriormente alcanzaron una gran notoriedad en sus áreas, como por ser el pintor Carlos Maturana. Así también, en esta iniciativa se destaca la participación de Osvaldo Peña, Mario Irarrázabal, Roser Bru, Patricia Israel, Juan Egenau, Gonzalo Mezza y Federico Assler.
Resulta una paradoja, que cuando este certamen había logrado un merecido prestigio nacional e internacional, por falta de un debido financiamiento y la ausencia de un espacio adecuado para exhibición y bodegaje de las obras en concurso, este no haya encontrado continuidad a su última versión realizada en el año 1995.
A partir de ello, numerosas veces se ha intentado retomar esta iniciativa, sin embargo los esfuerzos desplegados no han dado los esperados frutos.
Valparaíso, ciudad puerto hoy reconocida a nivel nacional como “Ciudad Patrimonial”, lugar donde su casco histórico es reconocido por la UNESCO como “Patrimonio de la Humanidad”, actual sede de la cultura, más otros tantos títulos honoríficos, que nos hablan de su importancia y aun carece de un museo de arte moderno, donde en forma adecuada , se le de uso y correspondiente bodegaje a la valiosa colección de obras, obtenidas tanto a través de este certamen, como por el Concurso Nacional Arte Joven. Así también, cómo olvidar los casi veinte años, que lleva el Museo de Bellas Artes sin funcionar y el lamentable deterioro al que ha sido entregado el local donde por décadas funcionó, hablo del Palacio Baburizza y unos pocos metros más allá le sigue en esta misma suerte el palacio Astoreca.
La Bienal de Arte se extraña y es una herida permanente en el alma de los porteños que lo conocieron.
Juan Bragassi H.
Comentarios
Juan Guillermo: Una lástima
Juan Guillermo:
Una lástima que no se realice en la actualidad la Bienal Internacional de Arte en Valparaíso y más aún que ello sea por falta de financiamiento justo cuando éste alcanzaba fama internacional.
Valparaíso tiene esa belleza triste, esa suerte de abandono... una hermosura característica que debiéramos dejar de ver, para dar paso al valor patrimonial del cual tanto se habla y al que aún no se hace efectivo.
Saludos.