AGREGO AÑAÑUCAS A MI GUIRNALDA ...

Imagen de Leopoldo Sebastián Martin Ramos

 

 < UNA GUIRNALDA PARA EL BICENTENARIO (2) >

 

Me he propuesto hacer una guirnalda…  La quiero larga, tanto como para medir el territorio de Chile …

Iniciado mi entretejido vegetal  en las fiestas patrias recién pasadas… he estado buscando las flores que sean dignas participantes de este trenza de las bellas manifestaciones de la naturaleza, tanto por su hermosura como por las historias que arrancan de la tradición y  de la mitología de nuestra patria …

AÑAÑUCAS 01

 

Y me encontré con la phycella bicolor… las añañucas … la azucena del diablo… de un color rojo fuerte… con la característica  de ser una planta bulbosa, perenne, con seis pétalos de cuarenta centímetros… existe una variedad grande, y sólo por mencionar algunas: la añañuca rosada  (rhodophiala laeta), que se encuentra en la II Región, en la Quebrada Rinconada, Paposo;  la añañuca de los volcanes (rhodophiala andicola), que se encuentra  en la IX región, Llaima. También, la añañuca de cordillera ( rhodophiala rhodolirion) que florece en la VII región, Reserva Nacional Altos del Lircay,  y la añañuca de fuego ( phycella ignea) que se encuentra en la V región, Pichidangui.

Sin mucho trabajo, encontré una historia hermosa escrita por un excelente investigador folclórico, y como se le define en “Memoria Chilena”, Oreste Plath, “ Trabajador infatigable, (que) se interesó por todo lo profundamente nacional: los mitos, las leyendas, la poesía, los pájaros, los mineros, los juegos, el habla, las animitas, la comida, la medicina popular, la arquitectura, los personajes típicos, la vestimenta y las costumbres.  De su libro Geografía del mito y la leyenda chilenos, se recoge el hermoso relato de la Añañuca…

 

No la “azucena del diablo”, por que este personaje no puede opacar la hermosa historia de amor que ofrece nuestras leyendas autóctonas…Habré de continuar recorriendo el territorio para recoger nuevas flores con las cuales continuar trenzando la guirnalda para el Bicentenario.

 

 El texto de Oreste Plath

 

 

La Añañuca es una flor típica de la zona norte de nuestro país, que crece específicamente entre Copiapó y el valle de Quilimarí, en la región de Coquimbo. Pocos saben que su nombre proviene de una triste historia de amor..

Azucena del diablo 

Cuentan que en tiempos previos a la Independencia, cuando el Monte Patria de la tierra alta todavía se conocía como Monte Rey, habitaba allí una flor de carne y hueso, una bella joven indígena de nombre Añañuca.  

Añañuca era tan hermosa que todos los hombres querían conquistarla, pero nadie lograba adueñarse de su corazón. Así transcurría el tiempo, hasta que un día, llegó al pueblo un joven minero, gallardo y buen mozo que pasaba por allí en busca de un tesoro.  

El joven quedó prendado de la belleza de Añañuca, y lo mismo le sucedió a ella con él. Los dos, perdidamente enamorados, decidieron unir sus vidas y vivieron felices durante un tiempo.  

Pero una noche, el joven tuvo un sueño en el que un duende le avisaba del lugar secreto donde se encontraba el tesoro que por tanto tiempo había buscado. A la mañana siguiente, el muchacho partió en su busca, sin avisarle a nadie, ni siquiera a su esposa.  

Pasaron los días, las semanas, los meses, y el joven minero nunca regresó. Se llegó a la conclusión que su joven esposo había sido víctima del espejismo de la pampa, o de algún temporal, causando su desaparición y presuntamente, su muerte.  

Con un dolor tan inmenso que no le cabía en el pecho por la pérdida de su amado, Añañuca perdió las ganas de vivir y finalmente, también murió.

Un día de incansable y suave lluvia, los pobladores llevaron el cuerpo de la joven a su sepultura en un lugar de la montaña, pues pensaron que ella así lo hubiera querido.

Pero al día siguiente, con la salida del sol, los mismos vecinos amanecieron y presenciaron un sorprendente suceso. El lugar del valle donde había yacido el cuerpo de la joven, estaba ahora cubierto por una abundante capa de hermosísimas flores rojas.

Es por ello que la leyenda asegura que Añañuca se convirtió en flor, como un gesto de amor a su amado, pues de esta manera permanecería siempre cerca de él.

Así fue que se otorgó, a esta bella y desconocida flor, el nombre de Añañuca, flor a la que actualmente también se le conoce como "flor de la sangre", tanto por su color, como por la tragedia y pérdida de dos jóvenes vidas.

Una variación de esta leyenda cuenta que el joven era un soldado de origen español, que se enamoró de la princesa indígena a pesar de las barreras que les separaban, cautivado por su belleza.

Una noche, soldados que desaprobaban la conducta del joven, lo siguieron hasta encontrar el lugar donde se veían a escondidas y lo apartaron del lado de la joven, dejándola inconsciente.

dibujo de añañuca

Añañuca decidió ir tras su amado, pues sabía que se lo habían llevado por el desierto rumbo a Perú. Durante días, soportó el frío punzante de la noche y el insoportable calor del día, andando hasta que las piedras del camino le hicieran heridas en los pies, dejando a su paso, un camino de sangre.

Nunca se rindió. Su sufrimiento era demasiado, pero seguía adelante, hasta que sus fuerzas la abandonaron y cayó sin vida en medio del desierto, en un lugar entre Copiapó y Vallenar.

Cuentan que la arena y el viento envolvieron su cuerpo, y ese mismo año, ocurrió el milagro. Al llegar septiembre, el camino de sangre se había cubierto de flores rojas, a las que se les bautizó con el nombre de Añañucas.

Así, la Añañuca, además de ser una flor única, bella y delicada, representa una triste leyenda pero a la vez una gran historia de amor.

 

 

Leopoldo Martin Ramos. Chile.

Visite y comente el sitio web:

http://sites.google.com/site/amigosradioarcoiris/

 

Toda la información y las imágenes en chileflora.com son de propiedad de Michail Belov.  Las fotografías en esta página pueden bajarse libre- y gratuitamente para el uso personal SIEMPRE Y CUANDO las imágenes no se recorten, se modifiquen o se cambien de modo alguno, especialmente el aviso de copyright y la ubicación original de la página web (www.chileflora.com) en la parte inferior de la página.

 


(*)   Oreste Plath  (1907-1996)  “ He estado en los hondones y las alturas de esta tierra. Y he tratado de interpretar el alma y el paisaje del país ”.

 

César Octavio Müller Leiva se consideró a sí mismo un investigador viajero: un hombre que aprendió más de la vida que de los libros. Más conocido como Oreste Plath - particular seudónimo que fusionó el nombre del héroe de la tragedia griega y una marca de una cuchillería alemana- este folclorista nacional se dedicó por entero a recopilar las imágenes cotidianas y populares atesoradas en cada rincón de nuestro país.

Su interés por aprehender la cultura del pueblo se originó en los innumerables viajes realizados junto a su padre por Sudamérica cuando era niño. Ya de joven tuvo la oportunidad de recorrer Chile de norte a sur trabajando como editor de Nautilius, órgano de la sociedad de capitanes y oficiales de la marina mercante. Con esta revista no sólo se iniciarían sus exploraciones por el país sino que también su trabajo como escritor.

Sus primeras publicaciones fueron de poesía y en colaboración con el escritor Juan Cabrera Pajarito (Jacobo Danke), juntos escribieron Poemario (1929). Por su parte, Oreste Plath fundó en octubre de 1913 la revista Gong de Valparaíso.

( Continuar lectura del texto que contiene  importante y amena información en www.memoriachilena.cl )

5
Tu puntaje: Ningun Promedio: 5 (1 voto )

Comentarios

Imagen de maga oliveira

Guirnalda que, sin lugar a

Guirnalda que, sin lugar a dudas será perfumada y llena de misterios. Plath es uno de mis favoritos y lo felicito mi amigo por tanta belleza y conocimiento que nos comparte. cariños

Imagen de Leopoldo Sebastián Martin Ramos

  UNA INFORMACIÓN

 

UNA INFORMACIÓN ILUSTRADA…

TULPU y su metátesis PULTRU ( Hippeastrum bicolor (R.et P) Baker, H. igneum (lindl)Muñoz, H. chilense (L´Hérit.) Baker y otros ), nombre colectivo de un buen número de las cincuenta especies espontáneas con que cuenta el género de Chile. La primera eleva entre los arbustos su escarpo hasta un metro de altura, termina con una umbela de cuatro a ocho flores de color de fuego ( de allí su nombre ígnea), llevando con razón el nombre de “azucena del diablo”. Otras especies se conocen con voces llegadas del Perú: Añañuca y Amancay, en  mapuche Tapüd.tapüd  (Hippeastrum ananuca Phil. y otras ).  ERNESTO WILHELM DE MÖSBACH. Botánica Indígena de Chile. Museo de Arte Precolombino. Fundación Andes. Editorial Andrés Bello.

Imagen de Carmen Baeza Lizama

       Leopoldo, cada vez que

       Leopoldo, cada vez que te leo aprendo algo nuevo de nuestras raíces. Encuentro maravillosa esa flor, pero ahora tendrá un valor agregado para mí, ya que conozco el origen de su nombre y la historia que se teje tras ella.

       Al parecer el desamor es la esencia de varias historias, pero ésta está iluminada por el color y la belleza natural, por el encanto de una flor...

      Gracias por seguir deleintándonos con tus escritos en la Comunidad y quedas cordialmente invitado a conocer a Lucía Abello, la entrevistada de esta semana de la Comunidad. Ella es una botánica por afición, por lo que estoy segura que les encantará leerse y conversar sobre sus intereses.

     Cariños

                     Carmen María Baeza

 

-A +A