Las tallas de "El Burro"

Imagen de Criss Salazar N
Imagen del "Burro" publicada por F. Mouat en "Chilenos de Raza".

Luis Contreras, alias "El Burro", llenó de humor los coliseos de lucha pugilística como el Teatro Caupolicán y el Estadio Chile en los años setenta y parte de los ochenta. No lo hizo en el escenario ni en el cuadrilátero, sino desde la oscuridad de la galería, escondido entre el público y los humos de cigarrillos nerviosos, haciendo reír a carcajadas a los asistentes, periodistas y organizadores, al punto de convertirse en todo un personaje de los encuentros boxeriles y recibir una pequeña ayuda económica de los empresarios deportivos como Ricardo Liaño, para garantizar su asistencia a los mismos, amenizando el ambiente con sus ingeniosas intervenciones improvisadas. Francisco Mouat lo consideró entre sus destacados "Chilenos de raza".

Algunas de las famosas y oportunas "tallas" de este humilde poblador, vendedor y folklorista fanático de las viejas peleas, fueron las siguientes:

  • Un boxeador tendía a colgarse del otro o "engancharse", obligando al árbitro a separarlos constantemente. En una de esas veces, "El Burro" le ruge ofuscado al que se enredaba en su rival: "¡Pa' la otra llévatelo pa' tu casa, huevón oh!"
  • Cuando había pocas peleas y golpes, en el ring gritaba con sorna: "¡Traigan un balde para recoger la sangre!"
  • En 1973, pocos meses después del alzamiento militar y cuando recién se reanudaban las peleas, "El Burro" cometió el desatino de gritarle a un boxeador: "¡Soi más huevón que milico sin auto!". La osadía casi le significa irse detenido cuando uniformados fueron directamente a la oficina de don Enrique Venturino en el Teatro Caupolicán, para llevarse al irreverente "Burro". Cuenta Francisco Mouat que sólo la intervención de su amigo Freddy Rivera logró convencerlos de dejarle en libertad, pero con la estricta advertencia de no repetir ese tipo de tallas, exigencia que el asustado comediante respetó severamente de ahí en adelante.
  • A un boxeador que subió al ring con unos pantaloncillos exageradamente grandes y anchos, el "Burro" no le demostró piedad: "¿Te tomaron la medida de los pantalones en un columpio?"
  • En otras peleas muy fomes y sin golpes, exclamaba sarcásticamente, simulando un estado de consternación: "Señor juez, ¡por favor, pare esta masacre!".
  • En una ocasión en que Mario Kreutzberger, Don Francisco, asistió a una pelea, "El Burro" lo palanqueó durante toda la jornada con tallas como: "¡Oiga don Francis, saque la cabeza que no me deja ver la pelea!". El mito decía que el animador mandó a un par de matones, después, a hacer pagar las ofensas al temerario humorista de la galería.
  • Otros gordos también eran objeto de sus chistes crueles. En ocasiones en que entraba un guatón al público en los años de restricciones de salida en las noches, les lanzaba pesadeces como: "A éste lo pilló el toque de queda en la cocina".
  • En el grave período de fricciones entre Argentina y Gran Bretaña por la disputa de las islas Falkland o Malvinas, cuando se realizaba un asalto entre un pugilista chileno y uno argentino, "El Burro" comenzó a gritarle desde la galería, con un tono grave y alterado imitando la cabalgata nocturna de Paul Revere: "¡Vienen los ingleses, vienen los ingleses!".
  • Mentessana (columnista de opinión de "El Mercurio") recordó que, en otra ocasión, un boxeador muy hirsuto y de hombros velludos entró al cuadrilátero. Incapaz de perder la oportunidad, "El Burro" le gritó esta vez: "¡Oye, te pusiste los sobacos al revés!".
  • Cuando la pelea se ponía fome y los boxeadores se "estudiaban" demasiado rato con poca acción, el incorregible personaje sacaba una carta especial de su repertorio y gritaba: "¿Cómo no llegaron a la Universidad si estudian tanto?".
  • Si la pelea bajaba la intensidad y se "desinflaba", el versátil asistente gritaba ahora en cada enredo de los pugilistas: "¡Mejor pónganles música pa' que se saquen a bailar!".
  • Una vez se rió de la enorme obesidad de Liaño, gritándole desde la galería apenas llegó al coliseo: "¡Oye Liaño! ¿Venís de la marcha del hambre?".
  • En otra oportunidad, en que el mismo empresario español llegó ostentando todas sus medallas y condecoraciones otorgadas por el Consejo Mundial de Boxeo, puestas sobre su corpulencia, "El Burro" le gritó: "¡Liaño!, ¿Venís de incógnito?".
  • En otra ocasión, cuando un peleador no tiraba golpes y parecía flojo, le recomendó con su estruendosa voz: "¡Pégale ahora, que estai a favor del viento!".

Más sobre la historia y el anecdotario de "El Burro", aquí: http://urbatorium.blogspot.com/2010/12/cronica-de-el-burro-todo-un-simbolo-de.html

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Comentarios

Imagen de Cecil Guillermo Reiman Campos

Que buen articulo Criss, es

Que buen articulo Criss, es interesante conocer más de estos folckloricos personajes. Cecil Guillermo

 

Imagen de Criss Salazar N

Gracias estimado... Ayudando

Gracias estimado... Ayudando a la memoria nacional no más.

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