
“ Fabricantes de magia” … Así se describe en el catálogo de la exposición JUGUETE NACIONAL - que se mantendrá abierta al público hasta el mes de Octubre próximo – el contenido de una muestra hermosa, sugerente y enternecedora por los recuerdos que hace florecer en nuestros sentimientos. Dice el documento: “Juguete Nacional’ reúne peluches, rodados, muñecas y soldaditos de plomo fabricados en Chile que, junto a otras 600 piezas pertenecientes a la colección de Juan Antonio Santis, recorren seis décadas desde 1915 a 1975. Objetos que nos muestran la creatividad de nuestros fabricantes y la transformación de modelos extranjeros para convertirlos en íconos chilenos que se apropiaron de nuestra memoria colectiva, siendo reflejo de las relaciones y cambios sociales ”.
La descripción, si bien acertada, no dice lo qué es la exposición … una circunstancia de magia … un oasis de ternura, en medio de la urbe dura, opaca y belicosa … y en el centro de la ciudadanía: el Palacio de Gobierno; más, exactamente, en los subterráneos de la plaza de acceso … el Centro Cultural Palacio La Moneda.
“ Uno de los juguetes más destacados de la muestra ( volvemos a la información del Catálogo, para darle la connotación de genuina información destinada a los visitantes ) es un oso de papel maché fabricado en 1915 y que es el más antiguo de la exposición ”.
Una brevísima cronología describe los hitos más trascendentes del juguete chileno; la cual aporta el necesario recuerdo histórico que marca los sesenta años de la muestra … las dos guerras mundiales – algo bueno trajeron para lo nuestro – promovieron la demanda de lo nacional, dando lugar a los establecimientos de juguetes de madera y cartón, en pequeños talleres artesanales … hay constancia en la prensa que ya el año 1896, Casa Lama, ofreció los primeros juguetes de fabricación chilena. Los talleres familiares de fabricación industrial, fueron decisivos … “ los jugueteros chilenos han sido protagonistas importantes de la historia de nuestra niñez. Con elaborados juguetes de metal, madera o papel, o bien piezas de simple manufactura, entregaron su magia a miles de niños a lo largo de un siglo”.
A fines de la década del setenta, la fabricación nacional de juguetes, comienza a decaer a consecuencia de las crecientes importaciones … y con ello, las expresiones hermosas de lo rústico y de los objetos fabricados con mucha paciencia, y devoción de artesanos sino artistas, y sobre todo con esa impronta sentimental que aflora del cariño por las cosas tiernas y simples, son ahora abrumadas por la mecanización y el anónimo quehacer de modelos y maquetas de múltiple producción.

Desde los palitroques de madera, con torpes figuras de marinos bélicos, aviones de tontos remedos a las primeras máquinas de guerra, y autos de carrera, de incipientes líneas aerodinámicas … avanzando hacia el presente, en franco desprecio a los caballos-balancines y caballos de palo – de un trozo de madera, generalmente cilíndrico, unido a una cabeza de brioso caballo, de cartón-piedra – o rodados y trenes con pintorescas locomotoras que le robaban el alma a los infantes, convirtiéndolos en maquinistas estupendos … allá por el año “ 1938, ( cuando ) el Presidente Pedro Aguirre Cerda da origen a la llamada Navidad de los niños pobres ”. Y ¿ qué decir de los trompos y emboques ? … expresiones tan auténticas de nuestra idiosincrasia … O el juguete “el pequeño arquitecto”, que por el año 1934, Oscar Bubert convirtió en el más famoso de sus artificios …
Fabricantes de magia … que fueron y de los cuales quedan unos pocos practicando los rituales íntimos de trasladar a los materiales sencillos y hasta humildes, lo mejor de los afectos … acaso, la particularidad de hacer un juguete con una característica diferente al otro – casi igual, pero distinto en algo - para convertirlo en una pieza única como el ser humano que lo adquiere como patrimonio de su particular encantamiento …

Acaso, como la mejor recordación patria, el catálogo de la exposición – un plegado de cuatro dobleces – muestra la portada de una revista campeona de los gustos infantiles, allá por la década del cuarenta: El Cabrito, Nº 207, aparecida en Santiago de Chile, el 19-IX-1945 … al importante precio de $ 1.60. En esa portada, dos niños izan el pabellón patrio, con el candor de sus cortos años, y el orgullo de realizar una acción importante . Impreso en su margen inferior ( la relación actual … ) “ Exposición Juguete Nacional – 2011. Centro Cultural Palacio La Moneda” …
Nada más auténtico, nada más noble, que los cientos de juguetes que poblaron
casas y calles de esta tierra honesta,
todavía mostrando la ingenuidad de sus artesanos
en los trozos de metal, madera y papel … de más de medio siglo …