(Cecil Reiman—Chileno)
Ay como me duelen las espinas,
que tienen las rosas
se ven tan dulces y glamorosas,
pero provocan heridas.
La vida va por sus caminos;
el viento propaga nuestros gritos.
Ay como me duele ver los huerfanitos
que están en la calle, con tanto peligro,
por esa gente mala que siempre acecha
por los pervertidos, la maldad anda suelta.
Ay como me duelen los desamparados,
buscando comida entre aquellos tarros,
cuando los he visto me da mucha pena,
me siento impotente, y me da mucha vergüenza.
Pero son muchas cosas las que a mí me duelen,
dolor por los celos, también por la envidia,
la maldad de muchos y también la mentira.
Inventan los cuentos y muchos le creen.
Ay como me duelen aquellas malas lenguas,
que baten la suya sin tener en cuenta,
transforman las cosas siempre a su manera
no limpian sus bocas de tanta insolencia.
Pero también me duelen esos torturados,
que deben vivir sus vidas con aquellos daños
y van padeciendo sin olvidar aquello
quienes lo hicieron, viven en relajo.
Ay, como me duelen, las historias tristes
por los que un día sufríeron
dolores y quebrantos.
Dolor por dolores por los dictadores
aquellos que buscaron saciar sus ambiciones
Por los que violaron los derechos humanos
Por tantas familias que aún buscan en vano
A tantos parientes, hijos o hermanos,
Nunca se había visto en los anales de la historia
Cosa más horrenda que ha pasado en esta era.
Hoy manchan la historia con tanta mentira.
Pretenden tapar la sangre que derraman
Echándole tierra a tanto drama,
Las malas conciencias hoy pasan la cuenta
No hay siquiatría que mate fantasmas,
Muchos han caído prefieren la muerte
Esas son las cosas que tanto me duelen.

Comentarios
Gracias Leopoldo, por la
Gracias Leopoldo, por la generosidad de tus palabras para estos versos que tenía atravesados en mi mente. Me complace mucho recibir los comentarios de una persona tan docta. Cecil
Es bueno que la poesía se
Es bueno que la poesía se convierta en protesta, para hablar con belleza en el lenguaje, de los malandrines y facinerosos, de las maldades de los ambiciosos y los dictadores, de las malas lenguas que suelen contar cuentos que son puras mentiras … para su complacencia, ha de saber usted que hay muchos que también sienten dolor por las cosas descritas en su poema de hermosa factura y dura crítica… y le agradecen que usted lo haga con tanta galanura…